10 de diciembre de 2016

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Software y banca: unión sólida

Software y banca: unión sólida

Software y banca: unión sólida
julio 27
11:54 2010

Hoy en día, la automatización está generando productividad para la sucursal bancaria. Esta automatización se hace posible gracias a programas informáticos que, actualmente, son capaces de coordinarse perfectamente con las operaciones. El director de Software y Ventas de Talaris, Miguel Muro, nos cuenta los avances en el campo del software y su repercusión en la gestión de los bancos.

 

 

 

 

 

 

 

MuyComputerPRO: En el terreno del tratamiento del efectivo, ¿cuáles han sido los mayores avances del software en lo que respecta a las sucursales?

Miguel Muro: Durante los últimos 10 años, los ordenadores personales han bajado de precio, a la vez que ha aumentado su potencia y capacidad; además, están en todas partes, tanto en la oficina como en el hogar. La tecnología se ha ido introduciendo de modo similar en la sucursal bancaria, con los mismos espectaculares efectos.

 

En consecuencia, el software ha podido extenderse, desde los voluminosos y lentos ordenadores centrales hasta el puesto de caja, suprimiendo gran cantidad de papeleo y procesos manuales. Al mismo tiempo, la calidad y utilidad del software ha cambiado de modo significativo, junto con la forma en que se diseña y desarrolla, y el modo de facilitar soporte técnico.

 

De hecho, el cambio de método en el proceso creativo ha sido uno de los factores que ha mejorado el rendimiento. La gestión que rodea la creación del software está plagada de desastres en el campo del desarrollo, como los que abundaban en el sector de defensa. Las estadísticas mostraban que, el 95% de todo el software desarrollado, se abandonaba incluso antes de haber sido utilizado o tan siquiera terminado.

 

Algo tenía que cambiar y, por ello, el software ha pasado de ser desarrollado por el banco, a subcontratarse a empresas informáticas especializadas, que producen software profesional, según las normas estándar establecidas en todo el sector. En las sucursales, el mayor potencial de procesamiento disponible (tanto en el servidor como en el escritorio) ha llevado a interfases de usuario más elaboradas, que aceleran las operaciones del puesto de caja. Ello ha permitido realizar un análisis, casi en tiempo real, de la relación del cliente con la entidad financiera.

 

 

 

 

 

 

Así, el operador de caja puede ofrecer productos y servicios a la medida del perfil del cliente. La combinación del conocimiento sobre el cliente con las soluciones de automatización de efectivo permite al operador de caja gestionar, de modo eficaz y eficiente, su relación con el cliente. En este contexto, el software ha sido un factor esencial para profundizar en esta relación.

 

MCP: ¿A qué llamamos software cuando hablamos de la sucursal a nivel operacional?

MM: En la sucursal, el software más importante es el del Sistema Central. En este sistema, el banco almacena datos esenciales del cliente, como el nombre, la dirección, los números de cuenta, cuánto dinero tiene o deja de tener. Es evidente que este sistema debe implementarse en la empresa a nivel global, de otro modo, los registros bancarios se limitarían a la sucursal local.

 

También necesita operar a diferentes niveles: presentando pantallas al operador de caja y permitiéndole gestionar las operaciones del cliente, a la vez que realiza otras muchas tareas en toda la sucursal, tales como funciones de tesorería, para gestionar el efectivo en su totalidad. Tradicionalmente, el Sistema Central se basaba en el operador que contaba y gestionaba la caja.

 

Exigía de él una gran precisión, en cuanto a la introducción de las cantidades; esta situación ha cambiado radicalmente con la introducción de los dispositivos de automatización del puesto de caja. Pero esta nueva capacidad trae consigo la necesidad de desarrollar toda una nueva línea de software, con elementos específicos para controlar el dispositivo.

 

MCP: ¿Qué nuevas características se están introduciendo en las operaciones de sucursal que contribuyen a una gestión eficiente del efectivo?

MM: Una vez introducida la automatización del puesto de caja es necesario gestionar, de modo fiable y seguro, el dispositivo de manipulación de efectivo, así como las funciones del Sistema Central ya descritas. Existen diversas maneras de introducir las capacidades requeridas. La manera más rápida y sencilla es mediante un nuevo sistema que opere en el puesto de trabajo del operador que realiza la automatización; normalmente, es el mismo proveedor del equipo de automatización quien proporciona este tipo de software.

 

No obstante, como este software es independiente del Sistema Central, es necesario que el operador de caja introduzca los importes de efectivo en el Sistema Central y en la Aplicación de automatización, lo que puede dar lugar a errores. El procedimiento más sofisticado consiste en integrar el control de automatización del puesto de caja, de tal manera que, la información del dispositivo sea automáticamente transmitida al Sistema Central.

 

Estas denominadas “integraciones” pueden realizarse de varias formas, cada una con sus ventajas e inconvenientes, que deberán valorarse de acuerdo con las circunstancias particulares. La clave, independientemente del método seguido, es que el software de automatización del puesto de caja requiere, no sólo gestionar el movimiento de efectivo a través del equipo sino, también, convertirse en un elemento esencial del proceso de tratamiento de efectivo en toda la sucursal.

 

Así, el software debe poder facilitar al director de sucursal y a los supervisores información sobre el número y tipo de operaciones que están realizándose, y la cantidad de efectivo acumulado en cada dispositivo. El moderno software de Talaris CashInsight Assure incluye una base de datos que opera en toda la sucursal, pudiendo ser consultada en cualquier momento, desde cualquier sitio de la sucursal.

 

MCP: Actualmente ¿El software forma parte integral de las operaciones de la sucursal?

MM: Sí, sin duda, ninguna sucursal moderna podría funcionar sin el software adecuado, pues es el medio fundamental de establecer, ofrecer y lograr una manipulación y, en general, unos procesos de gestión de efectivo eficientes. El software toca todos los puntos, desde los datos del cliente, el registro de las operaciones y su procesamiento, hasta la gestión de inventario y la elaboración de informes sobre los procesos, sin olvidar que controla la red de cajeros y los dispositivos de automatización del puesto de caja.

 

El software desempeña un papel importante, incluso a la hora de transmitir los mensajes de potenciación de marca y de publicidad por los quioscos de autoservicio que se encuentran en la sucursal. En el mundo moderno, donde todo parece automatizado, todos estos equipos requieren un software que asegure que el hardware y el software estén irrevocablemente unidos: ninguna solución puede existir sin la combinación de ambos.

 

 

 

 

 

 

 

MCP: ¿Puede darnos algún ejemplo que explique por qué las aplicaciones de gestión de efectivo suponen una aportación esencial?

MM: Por supuesto. Todos los equipos de automatización del puesto de caja deben auditarse periódicamente para confirmar que las cantidades de efectivo que se declaran desde el equipo coinciden con los niveles de caja actuales. Se trata de un proceso laborioso, que exige que haya una persona registrando el inventario declarado (desglosado según las diversas denominaciones de los billetes). Entonces, debe vaciarse la máquina de billetes, contarlos, volverlos a cargar y anotar el número en el nuevo inventario.

 

Estas tareas pueden ser realizadas, en mayor o menor medida, mediante el programa del puesto de caja pero, en cualquier caso, si se hacen correctamente, la elaboración de informes y el recuento pueden ser gestionados por el software y el equipo, lo que ahorra una cantidad considerable de tiempo, traduciéndose en un verdadero beneficio empresarial.

 

Un banco estadounidense, cuyas sucursales han adoptado recientemente CashInsight Assure, nos proporciona dos buenos ejemplos de la diferencia entre eficiencia real y antiguos métodos manuales. La aplicación informática hace que ahora el proceso sea completamente automático. Una sucursal observó que ya no necesitaba contar manualmente los billetes durante el proceso de auditoría, lo que ahorra bastante tiempo.

 

Otra comprobó que, mediante el proceso de auditoría y la capacidad de elaboración de informes del software, eran capaces de reducir a la mitad el tiempo de cada auditoría, lo que ahorraba 30 minutos por máquina y auditoría, una cantidad considerable de tiempo.

 

MCP: ¿Qué progresos podemos ver en las tendencias de los próximos 5-10 años?

MM: Como se ha dicho antes, con frecuencia, el software de automatización es facilitado por los fabricantes de los propios equipos y, en el pasado, esto solía significar que el software solo soportaba el dispositivo de ese fabricante. No obstante, los bancos ya no quieren estar atados, por lo que, cada vez más, el software de automatización del puesto de caja es compatible con equipos de distintos fabricantes. Por eso, se le ha llamado programa “multiproveedor”.

 

 

 

 

 

 

Las soluciones multiproveedor suelen basarse en principios normalizados como XFS y J/XFS, que establecen una “capa de middleware”. Este middleware es exactamente lo que el nombre sugiere, un software entre una capa superior y una inferior. La capa inferior se ocupa de todo el comportamiento del equipo específico para un producto en concreto, y el middleware traduce esto para la capa superior, a una interfaz normalizada “independiente del producto”.

 

Es cierto que, existe el riesgo de “empobrecer” los productos, reduciéndolos a un mínimo común denominador, sin embargo, middleware como LUTZWOLF DeviceController solventa el problema extremadamente bien, implementando los estándares de manera flexible. Se asegura que todas las características específicas y mejoradas del producto siguen estando accesibles para la capa superior y, por tanto, pueden ser utilizadas por la aplicación del puesto de caja. No hay duda de que continuará la tendencia a utilizar software multiproveedor, y se ampliará para incluir una serie más amplia de dispositivos.

 

Aparte de esto, la forma de manejar los equipos va a cambiar, y el software eliminará los límites físicos con que se encuentra el operador de caja. Éste ya no tendrá que estar sentado en puestos de trabajo fijos, junto con los equipos de automatización del puesto de caja. Las redes inalámbricas permitirán a los operadores de caja moverse por la sucursal, a lugares que sean más adecuados para atender al cliente, habrá quioscos privados para operaciones confidenciales, zonas seguras para operaciones en que intervengan grandes cantidades de efectivo, etc., y siempre será posible reenviar las operaciones a la lista de espera de los equipos de automatización del puesto de caja.

 

El diseño tradicional de la sucursal bancaria está siendo cuestionado y cambiado por empresas de diseño y ejecución como NewGround, mientras que empresas de optimización de recursos como GMT están ayudando a los bancos a colocar a la persona adecuada, en el lugar adecuado y en el momento oportuno, como una mejora adicional de la eficiencia. El reto para el mundo de la informática consistirá en ayudar a estas personas a ser capaces de realizar las operaciones que necesitan y, a la vez, estar integradas en estos nuevos entornos.
 

Miguel Muro, director de Software y Ventas de Talaris.
 

 

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Elisabeth Rojas

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