4 de diciembre de 2016

MuyComputerPRO

Cómo convertirse en una empresa social

Cómo convertirse en una empresa social

Cómo convertirse en una empresa social
enero 10
17:30 2013

Ricardo Míguez

Ricardo Míguez del Olmo, director de soluciones de colaboración de IBM SPGI.

La percepción de que la transformación en un negocio social supone simplemente llevar las redes sociales a la empresa y permitir a los trabajadores participar en ellas está muy lejos de ser cierta. Muchas empresas están sumergiéndose de lleno en el terreno de las redes sociales sin planificación y se están encontrando con situaciones de las que son incapaces de salir.

Por otro lado, es cierto que las empresas están incrementando sus inversiones en tecnologías sociales, pero también muchas de ellas han de enfrentarse a temas organizativos y culturales para introducir esas herramientas en la forma de hacer negocios. Según la encuesta de IBM, The Business of Social Business, que midió las respuestas de más de 1.100 empresas y profesionales de tecnología, el 62% tiene previsto incrementar su inversión en social business durante los próximos tres años, pero sólo el 22% cree que sus directores están preparados para hacer que esas tecnologías formen parte de su rutina diaria.

Las empresas se han dado cuenta de que, en la actualidad, la forma de conectar con usuarios, clientes y empleados pasa por herramientas sociales. Sin embargo, hay muchas barreras para introducir el tema social en la empresa: el miedo al cambio, la incertidumbre acerca de la posibilidad de perder lo que ya han ganado, así como la preocupación por los riesgos que conlleva la transparencia organizativa.

Ejemplo de esta situación lo tenemos en la encuesta mencionada anteriormente: dos tercios de los participantes no están seguros de entender por completo el impacto que las tecnologías sociales tendrán en sus empresas en los próximos tres años. Casi tres cuartos manifestaron que no están preparados para los cambios culturales que requieren las tecnologías sociales.

Empresa social

Al mismo tiempo, hay una explosión de información estructurada, como la que se almacena en una base de datos, y desestructurada, como pueden ser fotos que se envían a través de smartphones.

Comenzando el camino

Las empresas son conscientes de que no es suficiente con poner en marcha estas tecnologías sociales, deben repensar sus negocios, reconsiderar normas culturales y modernizar los enfoques de gestión para sacar el máximo provecho de estas herramientas. Y ya es un hecho para muchas empresas que han emprendido su camino para convertirse en negocios sociales: están integrando las herramientas sociales externas en los procesos y capacidades de su actividad principal, no sólo para tener una comunicación más fluida con sus clientes, sino también para compartir conocimientos con sus proveedores, socios de negocio y empleados, con enfoques como estos:

– Fomentar la experimentación: las empresas no solo necesitan poner estas herramientas al alcance de la mano de sus empleados, deben darles la oportunidad de probarlas en su entorno diario de trabajo. Se puede empezar abriendo foros, espacios de equipo y de colaboración. Disponer de directores y entrenadores que trabajen con los empleados para integrar esas herramientas en su trabajo diario. Animar a los empleados a escribir, por ejemplo, posts en blogs internos sobre algún proyecto en marcha. Lo más importante es dejar a la gente que experimente, cometa errores y descubra por sí mismos qué herramientas son las más apropiadas para su trabajo y comunicaciones diarias.

– Crear una cultura de colaboración e interconexión: los negocios sociales se definen por las conexiones que aglutinan a la gente y la información que comparten. Las uniones se forman y desaparecen según la necesidad y el interés. Este es un enfoque muy diferente respecto a la estructura piramidal de muchas organizaciones. Para modificar estos plantamientos, las empresas deberían promover núcleos de colaboración y redes sociales en los procesos de trabajo. Por ejemplo, los ejecutivos podrían abrir un espacio de colaboración para un proyecto determinado e invitar a los empleados a que aportaran ideas.

– Pensar en datos sociales: introducir el tema social en la estructura de una organización pasa por incorporar métricas sociales en sus procesos empresariales tradicionales. Muchas de las empresas encuestadas cuantifican resultados, pero también son conscientes de que medir la efectividad de enfoques sociales en términos de ahorro de costes no es suficiente. En vez de eso, llevan a cabo proyectos para demostrar las ventajas y desventajas de los proyectos sociales o prueban a comparar el rendimiento de individuos o grupos utilizando herramientas sociales frente a aquellos que no las usan.

Al mismo tiempo, utilizando analítica, las empresas han combinado a su vez datos tradicionales sobre la cadena de suministro y los clientes con temas sociales, de forma que son capaces de tomar soluciones más inteligentes. De esta forma, pueden precisar qué clientes son los que con más probabilidad responderían a una determinada oferta o qué empleados ofrecen las respuestas más inteligentes a determinados problemas.

El social business está aquí para quedarse y va a transformar a las empresas como está transformando a la sociedad. Las empresas que están encabezando esta transición son las que están encontrando la manera de adaptarse a ello.

About Author

Elisabeth Rojas

Elisabeth Rojas

Articulos relacionados

Suscríbete gratis a MCPRO

La mejor información sobre tecnología para profesionales IT en su correo electrónico cada semana. Recibe gratis nuestra newsletter con actualidad, especiales, la opinión de los mejores expertos y mucho más.

¡Suscripción completada con éxito!