Intel presenta Horse Ridge: una solución clave para el avance de los ordenadores cuánticos

Intel presenta Horse Ridge

Intel ha presentado Horse Ridge, un nuevo avance para los ordenadores cuánticos. Estamos ante lo que Intel define como el primer chip de control criogénico que permitirá controlar múltiples cúbits (bits cuánticos) y facilitará el establecimiento de una ruta que permitirá escalar a sistemas cada vez más potentes. La fabricación de estos chips de control por parte de Intel acelerará de forma importante la capacidad de la empresa para diseñar, probar y optimizar un ordenador cuántico con viabilidad comercial.

Si profundizamos en el plano técnico nos encontramos con un SoC altamente integrado con señal mixta que traslada el control de los cúbits al interior del refrigerador cuántico, tan cerca de los propios cúbits como resulta posible. Esto reduce la complejidad de los elementos de ingeniería necesarios para el control cuántico, pasando de cientos de cables a un único paquete unificado que opera cerca del dispositivo cuántico.

Horse Ridge está diseñado para actuar como un procesador de radiofrecuencia (RF) para controlar los cúbits que operan en el interior del refrigerador, y se programa con las instrucciones correspondientes a operaciones de cúbits básicas. El SoC convierte esas instrucciones en pulsos de microondas electromagnéticas capaces de manipular el estado de los cúbits de una manera eficiente.

Esta solución ha sido desarrollada conjuntamente con los socios de investigación de Intel en QuTech, una colaboración entre TU Delft y TNO (la Organización Neerlandesa para la Investigación Científica Aplicada). Su producción se ha llevado a cabo con la tecnología 22FFL (FinFET Low Power) de 22 nm de Intel.

Jim Clarke, Director de Hardware Cuántico de Intel, ha destacado el valor que ofrece en términos de electrónica de interconexión y de control, dos piezas clave que, según la propia Intel, han representado, desde sus inicios, uno de los cuellos de botella más importantes que afronta la computación cuántica.

Horse Ridge elimina ese cuello de botella. Esta solución permitirá controlar múltiples cúbits y establecer una senda clara hacia el escalado de futuros sistemas con mayores cantidades de cúbits. A más cúbits mayor potencia, todo un hito en el pragmatismo cuántico. Sin embargo, la computación cuántica todavía se encuentra en una etapa temprana y complicada que tiene por delante muchos retos que superar.

Ahí es donde entra en juego Horse Ridge. Intel, ha simplificado todo el tema de la electrónica de control necesaria para el funcionamiento de un sistema cuántico. Al reemplazar los instrumentos voluminosos con sistemas en un chip (SoC) altamente integrados se simplifica y abarata el diseño de los sistemas. Esto permitirá, además, utilizar técnicas sofisticadas de procesamiento de señales para acelerar el tiempo de configuración, mejorar el rendimiento de los cúbits y facilitar el escalado eficiente de los sistemas para incorporar mayores cantidades de qubits.