Intel presenta sus nuevos procesadores Alder Lake-S

Alder Lake-S

La semana pasada tuvimos la oportunidad de asistir al evento oficial de presentación de los nuevos Intel Alder Lake-S, la próxima generación de procesadores de alto rendimiento de consumo general que el gigante del chip tiene previsto lanzar para este mismo año, y que como ya saben nuestros lectores habituales serán los primeros de su clase en utilizar una arquitectura híbrida, puesto que combinan núcleos de alto rendimiento con núcleos de alta eficiencia.

También hemos recibido dos muestras que vamos a utilizar para analizar a fondo esta nueva generación. En concreto, tenemos el Intel Core i9-12900K, que es el modelo tope de gama, y el Intel Core i5-12600K, que aspira a convertirse en la estrella de la gama media. Ambos parten de la misma base, pero tienen una configuración distinta y ofrecen un rendimiento claramente diferenciado, aunque sobre ello profundizaremos en nuestro análisis.

Intel Alder Lake-S

Hace un par de meses ya compartimos con vosotros un primer vistazo a la serie Alder Lake-S, profundizamos en su arquitectura y vimos sus claves más importantes. Con aquel artículo ampliamos una importante filtración anterior que nos dejó, el pasado mes de julio, las especificaciones de los nuevos procesadores Core que darán forma a las distintas gamas que integrará la generación Intel Alder Lake S.

Para entender la importancia que tiene Intel Alder Lake-S a nivel de arquitectura es necesario entender cómo funciona un procesador a día de hoy. Cuando abrimos una aplicación, como un juego, por ejemplo, se inicia un proceso de carga que implica, entre otras cosas:

  • Paralelizar la ejecución de diferentes procesos sobre el procesador, que pueden variar en tiempo real dependiendo de la carga que represente dicho juego.
  • Realizar operaciones diversas que implican la obtención de datos e instrucciones contenidas en la RAM, «alimentar» a la GPU y sacar adelante tareas que puedan estar en segundo plano.
  • Sacar adelante cualquier nueva tarea que esté asociada al vaciado y rellenado de la memoria RAM, ya sea total o parcial.

Bien, si utilizamos un procesador como el Intel Core i9-11900K, la carga de trabajo se distribuye entre los diferentes núcleos del procesador, y gracias a su soporte de la tecnología HyperThreading es posible dividirlos en procesos y subprocesos. Un núcleo puede trabajar con dos hilos, es decir, puede «masticar» dos procesos al mismo tiempo, aprovechando los ratos «de ocio» que tiene en la cola de ejecución. Es muy fácil de entender, el HyperThreading sería como llevar dos bolsas en una misma mano, en lugar de cargar una bolsa en cada mano.

Intel Alder Lake-S

En el ejemplo anterior, el sistema puede repartir la carga de trabajo dando prioridad a los núcleos «preferidos», lo que ayuda a mejorar el rendimiento. Sin embargo, no hay una diferenciación ni una distribución especializada de las distintas tareas que debe afrontar el procesador, es decir, tanto los procesos que están en primer plano como los que quedan en segundo plano se ejecutan en el mismo tipo de núcleos.

Con Intel Alder Lake-S, esto ha cambiado por completo. Gracias a su arquitectura híbrida, siguiendo con el ejemplo anterior, el sistema distribuiría de forma óptima cada tarea en función de su importancia, y de lo pesada que resulte, entre los núcleos de alto rendimiento y los núcleos de alta eficiencia.

Intel Alder Lake-S utiliza también un nuevo proceso de fabricación, y viene acompañado de una nueva plataforma que representa un importante paso adelante frente a lo que vimos con Rocket Lake-S y el socket LGA1200. La lista de novedades es bastante extensa y tienes toda la información en MC.