Cartuchos refabricados, una mala elección

Muchas empresas creen que el uso de cartuchos refabricados o rellenados es algo bueno para reducir costes, y que también les ayuda a reducir el impacto medioambiental de su actividad ya que en teoría aprovechan el mismo consumible de forma continuada, pero la realidad es diferente.

Los consumibles originales tienen una vida útil y una serie de propiedades únicas que los cartuchos rellenados o refabricados no poseen, y que acaban teniendo consecuencias importantes en nuestro trabajo y también en el cuidado del medio ambiente.

  1. Los cartuchos de tóner no original, rellenados o remanufacturados, producen impresiones erróneas que derivan en un gasto inútil de papel y otros recursos, lo que supone un derroche que afectará a los gastos del entorno de impresión de nuestra empresa y también a su huella de carbono.
  2. El gasto de papel se puede multiplicar por 12 en empresas que utilizan consumibles de tóner refrabricado y no sólo por esa mala calidad de impresión, sino también por los problemas de manchado y los derrames, que pueden acabar afectando también al correcto funcionamiento de la impresora y producir averías.
  3. La calidad de nuestro trabajo se verá seriamente afectada, ya que los cartuchos de tóner no original no consiguen ofrecer la misma calidad que los auténticos de HP, y tampoco incorporan los últimos avances que ha introducido recientemente la compañía gracias a JetIntelligence.

Detrás de ese falso ahorro aparente que actúa como gancho en los consumibles no originales se esconde una realidad clara:

  • Son ineficientes, ya que implican un mayor derroche de recursos por errores y fallos.
  • Presentan una mala calidad de impresión que puede obligarnos a volver a imprimir el mismo documento.
  • Pueden afectar a nuestro flujo de trabajo y elevan el coste por página.
  • Afectan negativamente a la huella de carbono de nuestra empresa.
  • Nos impiden acceder a los últimos avances de HP y aprovechar de verdad nuestras impresoras.

Enlaces de interés: HP.