Color en la impresión: qué aporta y cómo utilizarlo de forma inteligente

Imprimir en color es una parte fundamental del trabajo diario que realizan muchas empresas. Se trata de una opción más dentro del mundo de la impresión profesional, y como tal no solo aporta un valor determinado, sino que además representa un gasto importante.

Utilizar el color en la impresión no tiene misterio, basta con seleccionar la opción correspondiente durante el proceso de configuración previo a la impresión de un determinado documento o imagen, pero como dijimos imprimir en color supone un gasto que puede llegar a ser bastante grande, así que debemos aprender a utilizarlo de forma inteligente.

Este tipo de impresión debe ser considerada como una inversión, un gasto que nuestra empresa debe rentabilizar en mayor o menor medida. Por ello debemos establecer una serie de criterios básicos que nos ayuden a determinar cuándo es una buena idea utilizarla y cuando no. En este artículo os vamos a dar una serie de claves que os ayudarán.

Beneficios que aporta la impresión en color

  • Cuando se trata de informes y documentos de texto aporta una mayor claridad y contribuye a destacar determinadas partes o palabras, lo que facilita la lectura y la comprensión. Esto es especialmente útil tanto al hacer exposiciones a un cliente como al llevar a cabo trabajos o exposiciones internas en nuestra empresa, y también al estudiar proyectos e informes.
  • A la hora de imprimir gráficos el color denota una mayor profesionalidad y cuidado por el detalle. También contribuye a diferenciar mejor los datos y la comprensión del conjunto de elementos que expresan esas gráficas. Puede ser muy útil y simplificar sensiblemente la exposición de trabajos concretos en los que se trabaje con gráficos y muchos datos, cifras y porcentajes.
  • Cuando imprimimos imágenes o diseños el color nos ayuda a transmitir totalmente la idea que tenemos en mente, a plasmarla en el papel tal y como queremos y a conseguir ese impacto que habíamos buscado. Esto puede ser clave en muchos proyectos, sobre todo en aquellos cuyo éxito depende en gran medida de la expresión artística y del mensaje que se transmite no sólo con la imagen, sino también con el juego de colores que la forman.

Cómo utilizarla de forma inteligente

  1. Documentos externos: son aquellas impresiones que van a manos de personal ajeno a nuestra empresa, normalmente clientes. En estos casos debemos recurrir al color en la mayoría de los casos, obviando únicamente aquellos en los que se trabaje con documentos limitados a texto en los que no sea fundamental destacar ideas o partes clave con líneas en color.
  2. Documentos internos: son los que quedan en el círculo de la empresa. En estos casos no debemos rechazar el color de plano con la idea de ahorrar ya que puede ser contraproducente, pero es cierto que sólo debemos recurrir al mismo en aquellos casos en los que realmente sea necesario. Para aclarar un poco más este punto podemos citar varios ejemplos claros de cuándo es buena idea utilizar el color: en exposiciones a internas previas a una presentación con clientes, documentos e imágenes en los que el color pueda agilizar y facilitar el trabajo a los empleados y proyectos en los que sea necesario tener una primera vista en color para completar, corregir o añadir detalles.