¿Qué efectos tiene la impresora en el entorno de trabajo?

La impresora es un elemento más en el entorno de trabajo y como tal produce una serie de efectos claros que debemos tener muy en cuenta, ya que los mismos afectan no sólo al rendimiento, los costes y la capacidad de trabajo de nuestra empresa, sino también a nuestros empleados.

Como sabemos la tecnología puede generar una gran frustración cuando no funciona correctamente o no permite cumplir los objetivos marcados, una afirmación que han confirmado muchos estudios y que se extiende claramente también a las impresoras.

¿Qué quiere decir esto? Que una impresora no sólo tiene efectos en costes y rendimiento, sino que también influye en el estado de ánimo de los trabajadores, y puede llegar a marcar la diferencia entre un buen ambiente y un mal ambiente.

¿Por qué es importante la impresora para conseguir un buen ambiente en el entorno de trabajo?

Esa es la clave que queremos analizar en este artículo, puesto que ya hemos hablado anteriormente de sus efectos en otros puntos ya citados, como costes y rendimiento.

Para entenderlo mejor lo vamos a explicar con un ejemplo. Si tenemos una impresora inadecuada para cubrir las necesidades de un grupo de trabajo los empleados que lo forman no tendrán una herramienta apropiada con la que llevar a cabo sus tareas, y esto puede producir:

  • Largas colas de impresión y esperas.
  • Problemas de atascos de papel, cambios continuos de consumibles y recargas de papel demasiado frecuentes.
  • Impresiones que no tengan la calidad necesaria.
  • Impresiones erróneas.
  • Confusiones en la cola de impresión.
  • Documentos que caen en las manos inapropiadas.
  • Fallos que obliguen a recurrir al servicio IT y paralicen el ritmo de trabajo.

¿Qué implica esto? Frustración y malestar en el ambiente de trabajo, algo que podemos evitar si cuidamos la elección de la impresora, haciendo que cada grupo de trabajo y cada departamento cuente con el modelo que realmente necesita.