Renovación de impresoras, ¿debo hacer una mirada a largo plazo?

A la hora de llevar a cabo una renovación de impresoras en nuestra empresa tenemos varias posibilidades; podemos dejarnos llevar por el presente y hacer una inversión que nos permita cubrir de forma ajustada nuestras necesidades actuales, lanzarnos con una visión más a medio plazo o centrarnos en una inversión a futuro, es decir, a largo plazo.

Obviamente la primera puede parecer la alternativa más segura y menos arriesgada, pero también es la que menos potencial tiene, ya que si por ejemplo las expectativas de crecimiento de nuestra empresa se acaban cumpliendo esas impresoras se pueden quedar pequeñas incluso antes de lo que imaginábamos, lo que nos llevaría a tener que hacer otra renovación, otro gasto.

Por contra la segunda y tercera opción pueden implicar una mayor “aventura”, ya que normalmente se sustentan en análisis y predicciones de negocio a medio y largo plazo. Lo explicamos con un ejemplo:

Un despacho de abogados tiene a 5 letrados junior en plantilla y un abogado senior, dueño del bufete. El negocio va bien y tienen clientes que les están ayudando a crecer, algo que ha elevado su número de impresiones mensuales y ha hecho que sus soluciones de impresión no puedan enfrentar la nueva carga de trabajo de forma óptima.

A la hora de renovar sus impresoras el despacho trabaja con datos procedentes del análisis de sus posibles necesidades de impresión tras su crecimiento, y ante las buenas expectativas puede decirse a adquirir modelos de impresora superiores que le den un margen más amplio, es decir, hacer una mirada a largo plazo.

¿Es ésta una buena idea? Pregunta interesante, ya que la respuesta ayudará a muchas empresas que estén en una situación similar. Podemos decir que sí con total seguridad, pero siempre que apostemos por la gama de impresoras adecuada.

Afortunadamente con las gamas PageWide HP ha facilitado la posibilidad de hacer una inversión “a futuro” que sea rentable incluso “a presente”, gracias a la introducción de un flujo recomendado de trabajo muy flexible que puede arrancar en las 750 impresiones mensuales y llegar a las 7.000.

Lo vemos mejor siguiendo el ejemplo anterior. Si ese bufete tiene un volumen de trabajo actual de unas 1.500 impresiones al mes y tras su crecimiento estima que pasará a unas 3.000 impresiones podría decidirse a apostar sin problemas por una PageWide Pro 477dw, ya que la misma tiene un volumen recomendado de 750 a 4.500 páginas al mes.

Con esa impresora habrán hecho como dijimos una inversión “a futuro” que será perfectamente viable no sólo “a presente”, sino también en caso de que se produzcan pequeños retrocesos. La amortización de esa impresora se producirá sin problemas y de forma sostenida.