¿Qué debe tener una buena impresora profesional?

Comprar una impresora profesional supone una inversión importante, ya que no solo se convertirá en una herramienta de trabajo, sino que además llevará asociado un coste de propiedad que influirá en los gastos que deberemos asumir mes a mes.

Esa sencilla explicación nos permite entender por qué debemos tener mucho cuidado a la hora de elegir una impresora profesional, pero hay otras cosas que debemos tener muy en cuenta. La impresora formará parte nuestra red corporativa, lo que significa que no solo influirá en los costes y en la calidad y capacidad de trabajo de nuestra empresa, sino también en la seguridad global de la misma.

Con esta introducción tenemos sobre la mesa todo lo que necesitamos para descubrir los requisitos que debe cumplir una buena impresora profesional. Con el objetivo de hacer un listado sencillo y cómodo de leer hemos decidido agruparlos en cinco grandes puntos.

1.-Calidad profesional y bajo coste de propiedad

Una impresora profesional es, como hemos dicho, una herramienta de trabajo. De ella dependerá la calidad de nuestras impresiones, una cuestión muy importante que puede marcar la diferencia en determinados proyectos.

No hay duda, la calidad de lo que imprimamos hablará de nuestra empresa. Por ello, utilizar una impresora que no es capaz de conseguir el nivel de calidad que necesitamos puede tener consecuencias muy negativas. Por ejemplo, presentar un proyecto a un cliente que tiene una calidad de impresión baja o inadecuada puede acabar en un rechazo que nos haga perder el encargo, y también al cliente, así que debemos darle la importancia que se merece.

En cuanto al coste de propiedad debemos desglosarlo en tres grandes claves: coste por página, consumo energético y mantenimientos. Todos estos puntos tendrán un impacto importante en los gastos que deberemos asumir por el mero hecho de tener y de utilizar una impresora, y tendremos que hacerles frente mes a mes.

Impresoras como las series HP PageWide Pro y HP PageWide Enterprise ofrecen una calidad de impresión profesional gracias a las tintas pigmentadas HP, tienen un bajo consumo energético al carecer de fusor, permiten imprimir y escanear a doble cara para reducir el consumo de papel y además tienen un bajo coste por página gracias al valor que ofrecen los cartuchos de tinta original HP de alta capacidad.

2.-Versatilidad a través de la capacidad de impresión

Puede parecer complicado, pero tranquilos, es algo bastante sencillo. Una de las primeras preguntas que debemos hacernos a la hora de elegir una impresora es qué volumen de impresión necesitaremos cubrir con ella, algo que normalmente se calcula en impresiones al mes.

Sabemos que cada mes puede ser distinto, y que la carga de trabajo de una empresa puede cambiar con el paso del tiempo. Por ello hacemos referencia esa idea de versatilidad en la capacidad de impresión, y es que una buena impresora profesional debe ser capaz de cubrir tanto nuestras necesidades de impresión presentes como aquellos cambios que puedan producirse a corto y medio plazo.

Lanzar una mirada a largo plazo puede ser complicada, pero hay modelos muy avanzados que pueden llegar a cumplir sin problemas esa premisa. Por ejemplo, las series HP PageWide Pro y HP PageWide Enterprise que mencionamos en el apartado anterior pueden sacar adelante de forma óptima ciclos de trabajo de 750 a 4.000 páginas al mes.

Si necesitamos cubrir un ciclo de impresión mayor podemos recurrir a otras soluciones como las HP LaserJet Pro y HP LaserJet Enterprise.

3.-Alta velocidad de impresión

Hemos hablado de la capacidad de impresión, un aspecto fundamental a la hora de elegir una impresora que debe ir asociado a la velocidad de impresión. Es muy importante, ya que determina la rapidez con la que puede trabajar una impresora.

Ambos aspectos están profundamente relacionados. Una impresora que está diseñada para sacar adelante de forma óptima una mayor cantidad de impresiones al mes deberá ofrecer una mayor velocidad de impresión, ya que de lo contrario trabajará con una lentitud que puede llegar a ser notable, lo que se traduciría en una ineficiencia.

La velocidad de impresión puede afectar al flujo de trabajo de una empresa, y además puede agravarse en determinadas situaciones, como por ejemplo en los casos de impresoras compartidas. Una impresora que imprima con lentitud puede frenar y limitar a los trabajadores, así que debemos tenerlo muy en cuenta.

Uno de los referentes más importantes a nivel global si hablamos de alta velocidad de impresión lo tenemos en las impresoras PageWide de HP, que pueden imprimir hasta 75 páginas por minuto.

4.-Herramientas de seguridad y gestión

Como anticipamos una impresora profesional es un elemento más de la red corporativa de nuestra empresa, y como tal está expuesta a las crecientes amenazas de seguridad que afectan al sector profesional.

Las impresoras trabajan, además, con datos e información sensible, y cuando se utilizan de forma compartida también pueden ser objeto de ataques y sufrir brechas de seguridad a nivel interno, es decir, dentro de nuestra propia empresa.

Por todo ello una impresora profesional debe contar con un conjunto de herramientas de seguridad debidamente adaptadas a las necesidades concretas de nuestra empresa. HP es consciente de la importancia que tiene esta cuestión, y por eso integra medidas de protección en sus impresoras profesionales que actúan a todos los niveles: protegiendo documentos, datos e impresora.

Las herramientas de gestión también son imprescindibles en cualquier impresora profesional, ya que nos permitirán monitorizar el uso que se hace de las mismas y establecer políticas concretas para optimizar el entorno de impresión, como por ejemplo medidas de fiscalización del uso del color para evitar derroches.

5.-Conexión inalámbrica e impresión móvil

Además de las clásicas características de escáner, copia y fax una buena impresora profesional debe estar adaptada a los nuevos tiempos, y para ello es fundamental que cuente conectividad inalámbrica y soporte de impresión móvil.

La conectividad Wi-Fi nos permite simplificar la instalación, configuración y gestión de una impresora. También es más sencillo modificar su posición en la empresa y adaptarla a la organización de la misma, ya que tiene una dependencia mínima del cableado.

Con este tipo de conexión también podemos crear nuevos espacios de trabajo, en los que la idea del escritorio clásico basado en un PC y una impresora deja paso a una mayor libertad con entornos multidispositivo.

En este sentido debemos traer a colación la impresión móvil, un complemento fundamental ya que permite trabajar directamente con la impresora desde un smartphone o tablet. Esto potencia el BYOD y contribuye a mejorar la productividad de los trabajadores reduciendo, como dijimos, esa dependencia de la figura del escritorio clásico.