El Internet de las cosas y nuestro futuro

El Internet of Things es un concepto basado en la interconexión de cualquier producto con cualquier otro de su alrededor cuyo fin último es conseguir que todos los dispositivos estén comunicados entre sí, y por ello, sean más independientes e inteligentes.

Este cambio se puede equiparar a la liberalización de tiempo que consiguió el trabajador gracias a los avances de la Revolución Industrial. En esta ocasión, los seres humanos ahorrarán tiempo en todos los ámbitos de su vida gracias a la interacción de los ordenadores con elementos de la vida real. De esta manera solo tendremos que estar al mando “de lo realmente importante”.

Los datos aportados por la Asociación GSM apuntan que en el año 2025 el mercado global de IoT alcanzará unos ingresos de casi 950.000 millones y evolucionará de un mercado centrado en la conectividad, a uno centrado en las plataformas.

Nadie duda hoy en día que el IoT está conectado a las APIs, sin ellas no sería viable un mundo de objetos conectados.

Este terreno fértil de las IoT seguirá dando sus frutos con el nacimiento de nuevas empresas de innovación y la creación de ingresos elevados en diferentes campos. Veamos algunos ejemplos:

Vehículos y casas

Las previsiones económicas auguran un aumento del número de dispositivos conectados en los hogares, un 67% en los próximos cinco años.

Actualmente el impulso de su crecimiento depende de dos factores: por una parte la necesidad de un cambio de mentalidad del consumidor medio; y por otra parte conseguir unificar las diferentes aplicaciones que cada fabricante usa para el control remoto de sus productos, es decir, conseguir un producto que simplifique el consumo de las soluciones así como los sistemas de conectividad utilizados por los dispositivos.

Esto ya es posible hoy día gracias a las APIs de empresas como Automatic. Ésta conecta a los usuarios con su coche a través de un adaptador y una aplicación móvil. Aporta información mecánica y de consumo de combustible, o datos sobre emergencias o aparcamientos libres.

Tecnología vestible (Wereable)

En este caso, la tasa de crecimiento anual en los próximos cinco años será de un 28%.

Actualmente, existen más de una treintena de APIs relacionadas con tecnología corporal en el mercado, muchas ellas de grandes marcas como: Google, Microsoft, Samsung, Adidas, Garmin…

Ciudades inteligentes

Grandes ciudades como Barcelona o Nueva York han creado plataformas y entornos para desarrolladores en su ambición de ser verdaderas Smart Cities.

En Barcelona impulsaron una plataforma de Big Data en tiempo real para tratar de mejorar la vida de sus ciudadanos. Gracias al proyecto City OS la administración es capaz de recabar y analizar los datos que les proporcionan los sensores colocados por la ciudad. Así pueden adelantarse a los problemas que puede haber, por ejemplo, en el tráfico o en el transporte. Para ello se elaboran simulaciones y también modelos predictivos de distintas situaciones.

En definitiva, el Internet de las Cosas abre un mundo de posibilidades infinitas, aunque hasta el año 2020 no estará realmente asentado y será común en nuestras vidas.