¿Por qué debes probar DNS alternativos?

DNS alternativos

DNS (en español Sistema de Nombres de Dominio) es un importante protocolo de Internet utilizado por computadoras, servicios o cualquier recurso conectado a Internet u otras redes. Tiene varios usos pero el más importante es el resolver la IP de la página web o servicio que utilicemos.

Los servidores DNS son equipos dedicados que actúan como medio de intercomunicación entre nosotros y las páginas web que queremos ir visitando. Cuentan con bases de datos enormes en las que están registradas las relaciones entre dominios y sus respectivas direcciones IP. Cuando intentamos conectar por ejemplo a una página web como www.google.es, la petición se remite a los DNS para que “traduzcan” o “resuelvan” esa URL.

Google.es es obviamente una dirección más amigable y fácil de recordar a la dirección IP real que en este caso corresponde con los pares de números 173.194.41.24, que son los que entiende y con los que trabaja nuestro equipo informático y/o de comunicaciones.

¿Debo probar DNS alternativos?

Nuestro proveedor de servicios a Internet ofrece DNS propios, pero también existen otros alternativos globales ofrecidos por terceras compañías y que en ocasiones funcionan mucho mejor que el propio de las operadoras, aunque depende del operador, ubicación geográfica y otros factores.

Para estar seguro, lo mejor es ejecutar una herramienta como Namebench, que pondrá a prueba tu servidor DNS actual y otros, como dos de los más usados, fiables, gratuitos y actualizados a las últimas tecnologías: Google Public DNS y OpenDNS.

Los servidores DNS de terceros (incluyendo los de otros operadores) pueden ser más rápidos que los servidores DNS de tu propio ISP y aportar mayor fiabilidad. Si tu proveedor de servicios de Internet no trabaja eficazmente para mantener sus servidores DNS puedes experimentar períodos en los que los sitios web cargan muy lentamente o incluso no responden.

Servidores DNS de terceros ofrecen características de seguridad que aún no han sido implementados por muchos ISP, compatibilidad con DNSSEC para garantizar las solicitudes de DNS estén correctamente firmados, controles parentales o filtrado para bloquear portales de phishing.

Los grandes servicios de DNS públicos como Google o OpenDNS suelen actualizar su base de datos de direcciones IP más rápido que los servidores DNS de la mayoría de los proveedores de servicios de Internet, sin olvidar las posibilidades para evitar la censura web en determinadas regiones.

La censura web, el contenido geobloqueado o los ajustes de control parental, son otras razones que aconsejan probar DNS alternativas a las proporcionadas por el ISP y si se cumplen las ventajas mencionadas en este protocolo de Internet que es un medio de intercomunicación entre el usuario y las páginas web que visita en Internet.

Cómo utilizar DNS alternativos

Lo ideal es activar los DNS de terceros a nivel del router, entrando en su interfaz web y modificándolos en el apartado correspondiente que dependiendo del modelo encontraremos en la “Configuración de Internet”. Reinicia el router y los cambios tendrán efecto en cualquier dispositivo conectado en la red local.

DNS alternativos

Si lo que queremos es probar las DNS en un equipo en particular, podemos cambiarlas en su configuración de red. En Windows 7 se realiza a través del “Panel de control-Centro de redes-Conexión de área local-Propiedades-Protocolo de Internet versión 4- Propiedades” como verás en la imagen:

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Lo único que deberemos hacer es cambiar los servidores DNS del proveedor por los alternativos, para el ejemplo los de OpenDNS que corresponden a la dirección 208.67.222.222 y la alternativa 208.67.220.220:

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Igual de sencillo es el cambio de DNS en otros sistemas operativos Windows, Mac o Linux, modificándolas en las conexiones de red y obteniendo ventajas dependiendo del operador, la ubicación geográfica y otros factores. No pierdes nada con probarlo.