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NVIDIA Vera quiere ganar el mercado de procesadores para IA
Phoronix ha realizado una ronda exclusiva de pruebas con una versión de pre-lanzamiento de NVIDIA Vera, una CPU con la que el gigante de los gráficos quiere ganar terreno en el mercado de procesadores independientes. Los resultados iniciales indican que esta plataforma basada en la arquitectura ARM es lo suficientemente potente como para superar a las últimas generaciones de los Intel Xeon y AMD EPYC en el sector de centros de datos. Y lo que está por llegar de otras alternativas como las presentadas esta misma semana por Huawei.
NVIDIA monopoliza las infraestructuras para centros de datos de IA con sus aceleradoras GPUs. Unas ventas de componentes que la han convertido en la empresa más valiosa del mundo y le han permitido batir consecutivamente récords de ingresos y beneficios. Pero quiere más…
Las CPUs independientes también se han convertido en objeto de deseo (y necesidad) para determinadas funciones de IA en servidores y NVIDIA aspira a competir en este campo con los mayores proveedores del mundo: Intel y AMD. Ya lo advirtió el CEO Jensen Huang cuando explicó que habían encontrado «un nuevo mercado» valorado en 200.000 millones de dólares. El ejecutivo se refirió al próximo lanzamiento de la plataforma NVIDIA Vera analizada por Phoronix.
Como detalle de situación y confirmando que la compañía no quiere dejar ningún terreno sin competir, señalar que está a punto de volver al mercado de computadoras personales con NVIDIA N1X, unos chips que precisamente están basados en la actual generación de CPUs de NVIDIA, nombre en clave ‘Grace’.
NVIDIA Vera: resultados prometedores
Esta CPU está equipada con 88 núcleos personalizados Armv9.2 «Olympus», con 176 hilos mediante partición de recursos físicos. Estos núcleos personalizados admiten procesamiento FP8 nativo, lo que permite ejecutar ciertas cargas de trabajo de IA directamente en la CPU con una implementación SVE2 de 6 x 128 bits.
El chip ofrece un ancho de banda de memoria de 1,2 TB/s y admite hasta 1,5 TB de memoria LPDDR5X en formato SOCAMM2. Una estructura de coherencia escalable de segunda generación proporciona un ancho de banda de bisección de 3,4 TB/s, conectando los núcleos a través de un chip monolítico unificado y eliminando los problemas de latencia comunes en las arquitecturas de chiplets.
Para realizar las pruebas comparativas, Phoronix probó procesadores Intel Xeon «Granite Rapids» 6980P de uno y dos sockets, así como modelos AMD EPYC «Turin» y «Turin Dense» como el AMD EPYC 9755, 9575F y 9475F. También incluyó el diseño «Grace» de primera generación de NVIDIA, basado en núcleos Arm Neoverse V2.
NVIDIA solo permitió un subconjunto específico de pruebas para este modelo de pre-lanzamiento, incluyendo cargas de trabajo estándar como compilación de código, rendimiento de memoria de flujo, codificación de video, Python/Java y rendimiento de bases de datos. En la media geométrica de todos los resultados de las pruebas, el «Vera» de NVIDIA lideró la tabla, con un rendimiento casi un 11 % superior al de los diseños más avanzados de AMD y aproximadamente un 55,3 % superior al del mejor Intel Xeon de un solo socket.
También superó a las configuraciones de doble socket, lo que sugiere que algunas cargas de trabajo presentan problemas de escalabilidad en múltiples sockets. Estos resultados limitados sitúan a «Vera» por encima de cualquier diseño basado en ARM, con un TDP de 450 W para la CPU y 50 W para el conjunto de memoria de 768 GB.
Por supuesto, las conclusiones no son definitivas y deberemos esperar a pruebas más completas (e independientes) para valorar el rendimiento de estos chips. De lo que no hay duda es su extensión masiva. NVIDIA espera vender procesadores «Vera» y «Grace» por un valor aproximado de 20.000 millones de dólares, accediendo así a un mercado potencial total (TAM) de 200.000 millones de dólares con sus soluciones independientes. Sus alianzas con los principales proveedores de servicios en la nube a gran escala para suministrar racks de procesadores Vera, permitirán a NVIDIA acceder a un mercado masivo, lo que podría impulsarla a convertirse en uno de los mayores fabricantes de procesadores.


