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Crecen las patentes procedentes de investigación pública en España

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Crecen las patentes procedentes de investigación pública en España

España está entre los países de Europa que han tenido más crecimiento en actividad de patentes relacionada con las instituciones de investigación pública en los últimos 20 años. Todo a pesar de que aunque Europa es una potencia en investigación de excelencia, tiene dificultades para transformar los avances científicos en tecnologías, productos y empresas capaces de competir en el mercado.

Este es, por tanto, uno de los principales desafíos para la competitividad europea, y un asunto del que se ocupan las Oficinas de Transferencia de Conocimiento (OTC). Su misión es ayudar a los investigadores a identificar y proteger sus invenciones, así como facilitar su conexión con empresas, inversores y emprendedores.

Según un estudio de la Oficina Europea de Patentes (OEP), elaborado en colaboración con la Asociación Europea de Profesionales de Transferencia de Tecnología (ASTP), y el Instituto Fraunhofer de Investigación de Sistemas e Innovación (Fraunhofer ISI), de las 809 OTC analizadas, el 90,5% son pequeñas o medianas, mientras que solo el 9,5% restante son de más envergadura: cuentan con plantillas seis veces mayores, dan servicios a instituciones que invierten 23 veces más en investigación y cuentan con una plantilla investigadora casi siete veces mayor que la de las pequeñas y medianas. Por eso reciben 16 veces más comunicaciones de invenciones que ellas.

Cuando una innovación entra en proceso de transferencia, las oficinas pequeñas y medianas pueden colaborar en su avance hacia una patente o licencia, o a la creación de una empresa, pero las oficinas grandes tienen más capacidad operativa, y pueden gestionar un volumen mayor de actividad por empleado gracias a su especialización, procesos consolidados y redes comerciales más desarrollada.

Según el estudio, las oficinas de transferencia de conocimiento podrían reforzar su capacidad con el acceso a conocimientos especializados, financiación y redes de mercado más amplias, aunque señala que la mayoría de oficinas son demasiado pequeñas para mantener todas las capacidades a nivel interno.

Los datos apuntan a un modelo en el que el contacto cercano con los investigadores se mantiene a nivel local, mientras que los conocimientos especializados del mercado, la inteligencia tecnológica, la formación y el acceso a inversores se comparten a través de estructuras de apoyo regionales y europeas. Por tanto, las oficinas pequeñas trasladarían parte de su actividad a otras más grandes, a través de una red de colaboración.

Las conclusiones del estudio señalan también el aumento de la dimensión paneuropea de la transferencia tecnológica. Los avances científicos aparecen en más países cada vez; con empresas, inversores y emprendedores con mejor situación para desarrollarlos pueden estar en otros mercados europeos. Mejorar la visibilidad de las tecnologías, la intermediación y las conexiones transfronterizas, labor de las OTC, es esencial para que las invenciones que prometen puedan encontrar los partners adecuados.

Las patentes con participación universitaria llegan ya al 9% de las europeas, porcentaje cercano al de Estados Unidos. Además, las universidades europeas tienen en la actualidad una proporción mayor de sus invenciones que hace 20 años. Pero el 40,7% de patentes europeas propiedad directa de universidades europeas pierde su vigencia en 10 años, frente al 26,3% de las que son propiedad de universidades estadounidenses. Esto señala las dificultades existentes para mantener y comercializar tecnologías con potencial.

En un marco en el que la competencia internacional es mayor, especialmente por el impulso de China a la comercialización de tecnologías universitarias, Europa se ve en un escenario que requiere un refuerzo de sus mecanismos de transferencia de tecnología, con el objetivo de aportar facilidades para que los avances científicos lleguen al mercado.

Las peticiones de patente europea en las que participan una universidad, centro público de investigación o un hospital público de investigación se han más que duplicado en las últimas dos décadas, y han pasado de 3.200 en 2006 a casi 8.000 en 2025.

Aunque Alemania, Francia y Reino Unido siguen al frente de esta actividad, su peso conjunto ha bajado de casi el 64% hasta alrededor del 55%, lo que señala un aumento de la diversidad geográfica de la investigación europea. Dentro de ella, destaca el crecimiento alcanzado en Países Bajos y España.

En 2025, las instituciones de investigación realizaron cerca del 34% de peticiones de biotecnología de origen europeo, el 29% de tecnologías cuánticas y el 26% del sector farmacéutivo. Esto señala la importancia de la capacidad que Europa pueda tener para llevar innovaciones al mercado. Las principales instituciones públicas de investigación europeas, por número de solicitudes de patente europea, son el CNRS (Francia), la Fraunhofer-Gesellschaft (Alemania), el CEA (Francia), el Inserm (Francia) y el Imec (Bélgica).

Principales instituciones españolas públicas por petición de patentes

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) fue en 2025 la institución española pública con más número de peticiones de patente europea. En total, realizó 92 peticiones. Ocupa el puesto 18 entre las instituciones europeas analizadas, con la biotecnología (14 solicitudes), las tecnologías de medición (13) y los productos farmacéuticos (12) como principales ámbitos tecnológicos.

Por detrás está la Fundació Institució Catalana de Recerca y Esttudis Avançats (ICREA), con 51 solicitudes y una actividada concentrada sobre todo en productos farmacéuticos (12) biotecnología (11) y tecnología médica (5). Euskal Herriko Unibertistatea (EHU) está en tercera posición nacional, con 43 peticiones, sobre todo en productos farmacéuticos (10) biotecnología (5) y Química macromolecular (4).

La Universitat de Barcelona registra 31 solicitudes, entre las que destacan los productos farmacéuticos (10), la biotecnología (8) y la química inorgánica final (5). En quinto puesto está la Fundación Tecnalia Research&Innovation, con 27 peticiones, centradas sobre todo en tecnología informática (4), tecnologías de medición (4) y materiales y metalurgia (3).

La Oficina Europea de Patentes acaba además de ampliar su herramienta Deep TechFinder con datos adicionales de los organismos públicos de investigación europeos, con el fin de facilitar conexiones entre instituciones de investigación, industria e inversores. Según esta herramienta, España está en octavo puesto europeo por el número de compañías «spioff» que han pedido una solicitud de patente a dicha oficina.

En total, la herramienta tiene identificadas 204 empresas españolas. De ellas, un 75,5%, 154, están en fase inicial de crecimiento; el 15,2% (31) está en fase de expansión, un 2,9% (6) han llegado a una fase avanzada de crecimiento, y a otro 6,4% (13) las han comprado otras compañías.

Antonio Campinos, Presidente de la Oficina Europea de Patentes, ha apuntado que «la transferencia de tecnología es una cuestión de competitividad. Las universidades y los organismos públicos de investigación europeos están a la vanguardia de los descubrimientos científicos, pero estos avances deben llegar del laboratorio al mercado para generar empleo, crecimiento y autonomía estratégica. Esto exige reforzar la transferencia de tecnología, mejorar el acceso a la financiación y construir un mercado único de la innovación más integrado. El estudio que presentamos hoy identifica seis prioridades para ayudar a Europa a transformar su excelencia investigadora en éxito comercial». 

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