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Opinión

El fin de los viajes de negocios

El precio de la gasolina sube y las carreteras se paralizan. Nigel Stevens, director de gestión de producto en Cable & Wireless Worldwide, predice el declive de los viajes de negocios en coche y el aumento de las suites de telepresencia al estilo de las antiguas cabinas. El abaratamiento de los costes y la alta calidad de esta tecnología la están haciendo muy popular en las empresas.

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nigel stevens

El precio de la gasolina sube y las carreteras se paralizan. Nigel Stevens, director de gestión de producto en Cable & Wireless Worldwide, predice el declive de los viajes de negocios en coche y el aumento de las suites de telepresencia al estilo de las antiguas cabinas. El abaratamiento de los costes y la alta calidad de esta tecnología la están haciendo muy popular en las empresas.

Últimamente hemos visto varias noticias haciendo hincapié en la creciente necesidad de las empresas a replantearse seriamente su enfoque sobre los viajes de negocios. Primero se nos insta a utilizar más las autopistas de peaje para evitar que las carreteras se colapsen durante las horas punta de los desplazamientos de trabajo. Después a esto le siguió el constante encarecimiento del precio de la gasolina.

Con los gastos de desplazamiento más caros que nunca los viajes de negocio se están haciendo insostenibles. Con el aumento del coste de los viajes en coche, por encima de los niveles que pueden solicitar a la empresa la devolución del importe, los empleados están cada vez menos dispuestos a utilizar sus vehículos para viajes relacionados con el trabajo, especialmente si estos viajes son por autopistas que se bloquean. Algunas áreas empresariales ya están buscando nuevos modos de mantener reuniones, y la videoconferencia es una solución emergente y cada vez más convincente.

Las conferencias de voz ya son una práctica habitual de las empresas, impulsadas por la virtualización y la globalización pero, durante la reciente recesión, las teleconferencias se han integrado aún más en nuestra vida cotidiana a medida que las empresas restringen los viajes, prohibiendo prácticamente todos salvo los más esenciales como una medida de reducción de costes.

viaje de negocio

Si bien las teleconferencias satisfacen las necesidades de la mayoría de los que organizan las reuniones, y sin duda reduce la preocupación por el coste, la mayoría de los usuarios están de acuerdo en que una llamada nunca puede sustituir por completo a las comunicaciones cara a cara. La comunicación no verbal es una parte importante en la interacción humana – algunos estudios sostienen que el 93% de todas las comunicaciones se basa en algo más que el habla. Las sutilezas de la emoción sólo pueden ser apreciadas cuando se ve a la persona que está hablando y los matices del habla se aclaran mediante las expresiones faciales y el lenguaje corporal.

Una solución muy satisfactoria es la videoconferencia. Aquí las empresas pueden obtener los beneficios de la comunicación cara a cara pero sin tener que salir de la oficina. Los beneficios que ofrece, en términos de ahorro de tiempo y ahorro de costes para la empresa son enormes. En Cable & Wireless Worldwide practicamos lo que predicamos y hemos trasladado todas las reuniones posibles al entorno virtual. Esto ha dado lugar a importantes ventajas de eficiencia y, con este tipo de ahorro, es fácil lograr un retorno de la inversión en un periodo de tiempo muy corto.

Tecnología ‘antigua’

La videoconferencia no es una tecnología nueva; comenzó a probarse en la década de los años 30 con circuitos cerrados vinculados a la televisión, y se probó en redes de telecomunicaciones en la década de los 60. Sin embargo, a pesar de la grandeza que apuntaba desde el principio, la videoconferencia nunca dio el salto a ser utilizada de forma masiva.

videoconferencia

Existían razones de peso para esto, pero principalmente, los desarrolladores se vieron obstaculizados por la incapacidad de crear una solución que reuniera calidad y bajo coste, necesarios para la adopción masiva. Durante décadas, la videoconferencia era sinónimo de baja velocidad, mala calidad de imagen y bajos niveles de utilidad.

Sin embargo, un cambio radical en la capacidad de mover grandes volúmenes de datos a través de redes ha tenido un efecto en el mundo de la videoconferencia. Hoy día no sólo estamos capacitados para tener una videoconferencia, sino que podemos tener telepresencia – una experiencia de videoconferencia tan clara que realmente se siente como si la persona a la que se está hablando estuviera en la misma habitación.

El hardware utilizado en la telepresencia es un mundo aparte de la webcam que se pueda tener en la parte superior del monitor. Las suites que ofrecen los proveedores como TANDBERG y Polycom ahora vienen con pantallas HD que pueden instalarse de modo que envuelvan por completo la sala de conferencia dando un efecto de total inmersión. Esto hace que uno se sienta como si se estuviera hablando con alguien que está sentado en la misma mesa – es fácil olvidar que en realidad que se está conectado a través de una red en vez de estar sentados cara a cara.

Nada de esto sería posible, sin embargo, sin la mejora de la red subyacente que soporta la solución de telepresencia. En el pasado uno de los principales obstáculos a esta cualidad de hacer conferencias fue que las redes de telecomunicaciones no se habían construido para soportar los requerimientos de ancho de banda de la videoconferencia.

negocios

Esto desembocó en una estresante experiencia para el usuario debido a los retrasos y la pérdida de paquetes por las dificultades del sistema para adaptarse a las necesidades de la aplicación. La única alternativa era una conexión especializada muy costosa y que tenía que estar dedicada exclusivamente a la llamada de video, algo imposible de afrontar para la mayoría de empresas.

Hoy, sin embargo, las telecomunicaciones de redes de próxima generación tienen el ancho de banda y la inteligencia no sólo para la videoconferencia, sino también para apoyar las demandas de la telepresencia avanzada. Las Redes de próxima generación (NGNs) se basan en el Protocolo Internet (IP) una tecnología ideal para el transporte de vídeo comprimido y, hoy, se están entregando como una red gestionada de hasta 1Gbps de rendimiento– más que suficiente para las teleconferencias.

Las NGNs están creadas para poder proporcionar múltiples servicios sobre la misma red, por lo que los elementos de voz y video de la telepresencia pueden apoyarse y entregarse de manera efectiva y simultánea en tiempo real. Esto ha significado que, por primera vez, se pueda proporcionar un servicio transparente y fluido. Por otra parte, la red no solo está dedicada a la sesión de video; la disponibilidad de un ancho de banda enorme amplía las posibilidades de que una empresa pueda ejecutar todas sus funciones de red, incluyendo voz, datos e Internet simultáneamente, mientras la video conferencia está en marcha.

Si bien la tecnología está ahora sin duda capacitada, una suite completa de telepresencia sigue siendo una inversión importante para una empresa, ya que necesitaría que la solución le fuera útil durante largo tiempo, que sea la adecuada y que genere ROI. Una solución que estamos viendo cada vez más es que terceras empresas ofrecen suites de Videoconferencia Gestionada en áreas urbanas para alquilar por horas. Es una solución que se adapta particularmente a los parques empresariales y a edificios de centros de negocios, ya que el coste de instalación así como la productividad y el rendimiento se pueden compartir entre todos los usuarios.

Esta tendencia va a hacer que los servicios de telepresencia sean asequibles incluso para las empresas más pequeñas, mientras que las grandes tendrán sus propias suites en sus oficinas. Así como durante los primeros tiempos de la telefonía los elevados alquileres de línea animaron a la gente a usar las cabinas telefónicas como alternativa a tener su propio teléfono, las empresas de telefonía modernas están dándose cuenta cada vez más de los beneficios de las suites de telepresencia bajo demanda.

El incremento de las suites de telepresencia podría dar lugar a que esta función la desempeñen proveedores terceros. No es difícil imaginar que, en solo unos años más, la videoconferencia será tan popular como hoy lo es la teleconferencia y los viajes de empresa serán prácticamente suprimidos. En vez de viajar desde Valencia hasta Madrid para una reunión de negocios, los trabajadores simplemente tendrán que desplazarse mucho más cerca, al sitio donde tengan la suite de videoconferencia e iniciar la reunión.

Esto no sólo reducirá los costes innecesarios de los viajes, sino que también aumentará la productividad al emplear menos tiempo de camino a las reuniones. Por primera vez, estas soluciones no son cuestión de “si se llevaran a cabo”, sino de “cuándo”.

Nigel Stevens, director de gestión de producto de C&W WorldWide.

Me encargo de traer innovación y nuevo negocio al grupo TPNET. Además colaboro en varios de nuestros sitios como MC y MCPRO.

Opinión

Apple, el nuevo Gran Hermano de la industria TIC

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gran hermano

Al cierre de Wall Street, ayer, día 12 de septiembre de 2018, la acción de Apple valía 223,85 dólares, bajando un 2,60% en la jornada. Ese día Apple, como todos los meses de septiembre de todos los años, presentó sus nuevos productos al mercado, especialmente los nuevos iPhones y Apple Watch. Si, por ejemplo, uno de los cinco grandes bancos de inversión de Wall Street (Goldman Sachs, el primero) pierde 2,60 por ciento de su valor en una sesión se da por seguro que el Consejo de Administración se reúne “para analizar qué ha pasado y asignar responsabilidades”. El Consejo transmite al CEO sus decisiones, quien a su vez convoca al Comité de Dirección en sesión de crisis y procede a despedir a varios directivos -que se van a casa contentos, con varios millones de dólares de indemnización, bonus, etc- y elaborar una nueva estrategia de crecimiento. No es, en realidad, nada dramático: es como un juego, donde los jugadores conocen las reglas, sea en Goldman Sachs o en Apple.

Un vistazo a la evolución del valor de la acción de Apple en los últimos once años (el primer iPhone fue lanzado al mercado en 2007, aún vivía Steve Jobs) muestra que, cada septiembre, el día en que presenta sus nuevos productos, el valor de su acción decrece. Pero nadie llora y, si lo hace, es por alegría que no por pena: no en vano, Apple es la empresa con mayor valor bursátil del mundo y la primera en alcanzar el billón de dólares, equivalente al Producto Interior Bruto de España. Cierto que Amazon acaba de subirse al carro del billón de dólares de market cap; pero hay una abismal diferencia entre ambas empresas.

Amazon, desde su fundación en 1994 como librería pequeña online, solo ha presentado beneficios en una ocasión. Apple, en cambio es, desde que Steve Jobs cogió de nuevo las riendas de la empresa en 1996, una máquina de generación de beneficios. ¿Qué más quieren los inversores en una empresa que esta dé beneficios y reparta dividendos? Más aún, ¿Qué importa de dónde vengan? Como bien dijo el sucesor de Mao Zedong al frente de China, Deng Xiaoping, para explicar por qué un país comunista adoptaba el capitalismo de estado en 1982: “¿Qué importa si el gato es blanco o negro con tal de que cace ratones?”

Para los inversores, da igual si los beneficios de Apple provienen del iPhone, del iPad, del iPod, del Apple Watch, de los ordenadores Mac, o, si me apuran, incluso si la empresa hace honor a su nombre y se pone a vender manzanas de verdad, seguro que las vende a precio de oro, como los teléfonos. Como cada trimestre, en el segundo de este año, Apple batió récord de beneficios, de nuevo. Sus beneficios trimestrales equivalieron a la facturación anual de la mayor empresa informática del mundo, que no citaré por aplicar el refrán de “se dice el pecado, pero no el pecador”. El 65% de los ingresos de Apple proceden del iPhone. En el último trimestre fiscal las ventas solo crecieron un 1% más, equivalente a 29.900 millones de dólares en ingresos o, lo que es lo mismo, un 20% más que el año anterior. ¿Cómo es posible?, se pregunta el inversor. La respuesta está en el precio del iPhone, que se incrementó (qué coincidencia) un 20%.

Ganar mucho más dinero, aunque se venda lo mismo. Es la estrategia de Apple. Acertada porque, aunque Samsung tiene una cuota de mercado del 20,9% en la venta de teléfonos inteligentes, versus el 14,5% de Apple, de todos es sabido que esta factura, gana y vale en Bolsa mucho más que la otra. Y no sigo por aquí, por no hacer sangre…

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El público de Cook

Cito a los inversores más que a los frikis. El perfil del público que acude a Cupertino para escuchar a Tim Cook y ver la presentación de los nuevos productos ha cambiado radicalmente con los años. Si 28 años de historia sirven de referencia, diré que, en 1990, asistí a una presentación de los nuevos productos de Apple, por parte de Steve Jobs. Fuimos tres españoles: José Luis Cobas (hoy director de comunicación de Ferrovial), Osky Goldfried (editor de medios de comunicación tecnológicos y digitales) y un servidor.

Acostumbrado a ducharme hasta con el traje puesto, me sorprendió ver tanto hippie y tanto friki tecnológico, como en su momento lo fue el cofundador de Apple, Steve Wozniak, quien tuvo que abandonar la compañía (vaya, que Steve Jobs le despidió, como cuenta con detalle minucioso el gran biógrafo de Jobs, Walther Isaacson, ex director de Time y de Newsweek y autor de la monumental biografía titulada “Steve Jobs”, que ha inspirado dos películas sobre el protagonista, una interpretada por Ashton Kutcher y otra por Michael Fassbender) porque no quería democratizar la informática -como deseaba Jobs: “poner un ordenador en cada hogar”- sino dejarla en manos de ingenieros, como fue costumbre en el sector tecnológico-informático en los años 70 y 80.

Durante años, “expertos en informática”, gentes que hicieron de Apple su religión y referencia vital, acudieron a ver y escuchar a Steve Jobs en la presentación de sus nuevos productos. Pero estos fanáticos no dan a Apple de comer. En cambio, los inversores, sí. Y las masas, la población general (concretamente, 2.000 millones de clientes). Con Tim Cook, que venía de dirigir operaciones y finanzas, como nuevo CEO de Apple, el público que acude a Cupertino cada septiembre es muy distinto al primigenio. Hay más traje y corbata, hay más maletines que mochilas y hay más personajes interesados en saber el precio de los nuevos productos y la estimación futura de ventas, que en las nuevas aplicaciones, colores o innovaciones en el sistema operativo.

Y ayer los inversores se fueron a casa mucho más que contentos. Los tres nuevos modelos de iPhone lanzados ayer tienen un precio básico de, 750, 1,000 y 1,100 dólares. Y, de ahí, para arriba. Por supuesto son más caros que sus antecesores del año pasado. Son teléfonos más grandes, más rápidos y más caros, lo que permite al iPhone convertirse en un miniordenador, -sin pretender igualar, competir o canibalizar al iPad- que sigue una estrategia muy ingeniosa: los propietarios de los nuevos iPhones podrán acceder (pagando más, claro) a nuevos contenidos ofrecidos por Netflix y HBO, por ejemplo. Por cada suscripción hecha en App Store, Apple se lleva un 30% en el primer año y 15% cada año siguiente en que se mantiene la suscripción. La estrategia es lucrativa para Apple: los ingresos por servicios de Apple aumentaron 31% en el último trimestre, alcanzando los 9.550 millones de dólares.

Al consumidor final sí le interesan los nuevos modelos y, la experiencia de los 11 años previos muestra que no le importa pagar más dinero por ellos. Al fin y al cabo, es una cuestión de “estatus”, en Nueva York, en Dubai y en Madrid. Como lo fue durante años pagar cinco veces más por un café en Starbucks que en una cafetería, mostrando, eso sí, a todo el mundo el cafetito en la calle, el metro y el autobús, porque es símbolo de “estatus”. Con el iPhone pasa lo mismo y se prevé un incremento de la demanda no menor al 20% de los tres nuevos modelos lanzados el 12 de septiembre: iPhone XR, iPhone XS y el iPhone XS Max, cuyos respectivos precios de partida ya indiqué más arriba.

Por supuesto, hubo nuevos Apple Watch Series 4, con una pantalla más grande y, sobre todo, con funcionalidades asociadas a la salud de quien lo lleva. El precio de partida será de 399 dólares, a partir del 21 de septiembre.

Apple nos provee de médico en forma de reloj que, en realidad es un teléfono…; en 1984 Apple lanzó su famoso anuncio inspirado en la estética de la película Blade Runner (no es vano, su director, Ridley Scott, hizo el anuncio) por el que -sin nombrar a la compañía-, acusaba a IBM de ser el Gran Hermano que lo controla todo y a todos, como en el libro de George Orwell titulado “1984”.

Muchos se preguntan ahora quién es el nuevo Gran Hermano…

jorge diaz cardielJorge Díaz-Cardiel. Socio director general de Advice Strategic Consultants. Economista, Sociólogo, Abogado, Historiador, Filósofo y Periodista. Ha sido Director General de Ipsos Public Affairs, Socio Director General de Brodeur Worldwide y de Porter Novelli International; director de ventas y marketing de Intel Corporation y Director de Relaciones con Inversores de Shandwick Consultants. Autor de miles de artículos de economía y relaciones internacionales, ha publicado una veintena de libros, como Las empresas y empresarios más exitosos; Innovación y éxito empresarial; El legado de Obama; Hillary Clinton versus Trump: el duelo del siglo; La victoria de América; Éxito con o sin crisis; Recuperación Económica y Grandes Empresas; Obama y el liderazgo pragmático, La Reinvención de Obama, Contexto Económico, Empresarial y Social de la Pyme en España, Digitalización y éxito Empresarial, Trump, año uno, entre otros. Es Premio Economía 1991 por las Cámaras de Comercio de España.

 

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Opinión

Tráfico en las smart cities: los datos son clave para la seguridad y la ecología

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Smart Cities

Las smart cities son ya un sinónimo de progreso en las sociedades desarrolladas. Consolidar entornos urbanos conectados que nos otorguen una mejor gestión de la energía, se adapten mejor a las necesidades de sus habitantes y refuercen aspectos clave como la seguridad o el tráfico es uno de los retos a los que se enfrentan las administraciones en la actualidad.

Dado que se trata de proyectos que todavía están en proceso en la gran mayoría de los casos, todavía nos referimos al concepto smart city en clave de potencial. Según el reciente informe ‘Hacia la Ciudad 4.0’, de KPMG en colaboración con Siemens, el desarrollo de proyectos de este tipo en las ciudades puede suponer un ahorro de entre un 20% y un 60% para las arcas municipales, afectando a áreas como el alumbrado público, la edificación sostenible, la monitorización inteligente de presión y fugas de agua, las soluciones inteligentes para la recogida y tratamiento de residuos o las plataformas para la gestión del tráfico.

De la teoría a la práctica

Pero, conocida ya la teoría, ¿qué clase de acciones concretas deberían aplicar los gobiernos municipales para conseguirlo? Ante esta lista de posibles ámbitos de trabajo, resulta fundamental la gestión del tráfico en las smart cities. Este aspecto supone una gran oportunidad de avance ya que atañe a áreas que van desde el cuidado del medioambiente hasta la seguridad de los ciudadanos. Así, no cabe duda de que el pilar indispensable para su correcto desarrollo son los datos.

En el mercado actual están consolidadas numerosas aplicaciones y soluciones, tanto para particulares como para profesionales, que trabajan con datos del usuario –siempre garantizando el cumplimiento de toda la legislación como el GDPR– y que obtienen información sobre volumen de tráfico o posibles puntos negros que es ser de extrema relevancia para solucionar numerosos problemas viales.

Un ejemplo sencillo: imaginémonos una intersección donde se registra un número escaso de accidentes, pero donde no son pocos los conductores que se han visto obligados a dar un frenazo brusco para evitar una colisión o un atropello. Si solo nos ciñésemos a las cifras de siniestralidad, la conclusión que extraeríamos sería que no es necesario realizar ningún tipo de actuación en esta intersección, puesto que aparentemente no es un punto negro. Pero ¿qué ocurriría si el gobierno municipal recibiese información adicional sobre el alto número de frenazos repentinos en este punto? Como es lógico, las situaciones próximas al accidente no suman en siniestralidad, pero si son detectadas y analizadas, pueden ayudar a prevenir accidentes.

La seguridad vial es clave para el adecuado funcionamiento de las smart cities, pero otros aspectos lo son igualmente. Uno de los principales retos diarios de los conductores de ciudad, la búsqueda de aparcamiento, genera más congestión de tráfico y, como consecuencia, la emisión de un mayor volumen de gases de efecto invernadero. Saber con exactitud las áreas que más problemas dan a los conductores a la hora de estacionar también ayuda a elegir la acción más adecuada, ya sea la creación de nuevas zonas de aparcamiento, reorganizar la circulación o introducir señalización. De nuevo, trabajar con los datos adecuados de los recorridos que los usuarios tienen que hacer para encontrar plazas libres también facilitará la toma de decisiones por parte de las administraciones.

¿Cómo acceder a esta información? Basándonos en el respeto a la privacidad del usuario y con el GDPR como hilo conductor de estas acciones, una de las soluciones sería el uso de  plataformas abiertas con datos agregados (y, por tanto, anónimos), donde los gestores municipales puedan tener acceso a información verdaderamente relevante sobre volumen de tráfico y conducta de los usuarios. Las herramientas y los medios los tenemos ante nosotros; solo nos falta dar un paso al frente.

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Iván Lequerica
European Engineering Director
Geotab

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Opinión

Cómo será el negocio de la impresión en 2025

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arena

La irrupción de la impresión digital en el mercado significó un antes y un después en la industria, pero no es más que una gota en un océano en comparación con lo que atisbamos en el horizonte, que cambiará nuestro concepto de imprimir y lo que nos puede aportar. La impresión digital, la impresión funcional y la impresión en 3D conforman el futuro de esta tecnología, cubriendo todas las aplicaciones, desde el packaging inteligente a la fabricación de piezas bajo demanda, con beneficios de gran impacto en la sociedad.

Ya estamos viendo avances en impresión digital en forma de tintas y tóners que pueden generar efectos avanzados y una mayor calidad de imagen. Pero existe otra nueva oportunidad más allá de la impresión tradicional, que vendrá de la mano de la capacidad para imprimir digitalmente en una amplísima variedad de materiales.

La impresión digital en cajas, envases y objetos abre una ventana de oportunidad enorme para los fabricantes gracias a las múltiples opciones de personalización de producto. Además, los avances en nuevas tecnologías van a permitir la calidad de imagen y el coste de producción de la impresión analógica en tiradas más largas y en una gama más amplia de materiales, incluyendo plásticos y metales. En 2025 veremos prensas digitales en línea instaladas en plantas y centros de distribución, pero también en tiendas de proximidad, imprimiendo productos personalizados bajo demanda.

Impresión funcional para ampliar la inteligencia

Más allá de las comunicaciones gráficas, la próxima frontera es la impresión funcional. Hoy podemos ver tintas que pueden cambiar de color o estructura en función de factores ambientales como la temperatura. Del mismo modo, somos testigos de los primeros prototipos de elementos electrónicos impresos (circuitos, sensores, etc.) que facilitan la monitorización de cualquier paquete de forma individual. En 2025, veremos ecosistemas electrónicos impresos e híbridos más maduros, con software que simplificará su diseño y fabricación, con una gran variedad de sensores, circuitos, memorias y opciones más potentes para crear etiquetas inteligentes low cost o imprimirlas directamente en productos o envases.

La impresión funcional ayudará a que el Internet de las Cosas (IoT) sea una realidad, ampliando la inteligencia de manera generalizada a documentos, productos y embalajes. Esto mejorará radicalmente la calidad de los servicios existentes, desde la logística de la cadena de frío a la monitorización ambiental, conectando así los mundos físico y digital. Los proveedores de impresión ya no entregarán sólo materiales impresos, sino también análisis de datos que pueden conducir a modelos de precios basados en resultados y en un mayor valor para sus clientes.

Un antes y un después en la sanidad

Actualmente la impresión en 3D de estructuras y piezas está limitada al desarrollo de prototipos y a un bajo volumen de producción debido a barreras como los costes, la limitación de velocidad y los materiales utilizados. Sin embargo, a pesar de estas limitaciones, el valor de imprimir implantes artificiales adecuados a cada paciente e incluso estructuras que imitan formas biológicas tiene un valor incalculable. En los últimos años, los avances en la impresión 3D de plásticos e incluso de metales a alta velocidad dan pie a imaginar una producción a gran escala de piezas complejas con la solidez y bajo coste necesarios para competir con los tradicionales procesos de fabricación.

La madurez de estas tecnologías traerá consigo cambios significativos en las cadenas de suministro. Por ejemplo, el envío de piezas a fábricas es lento y poco flexible; la impresión de estructuras impulsará la producción in situ, con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero. La impresión de estructuras aportará valor donde la distribución sea un problema y donde el desarrollo de productos con métodos convencionales sea imposible. ¿Dónde puede ocurrir esto? En el espacio exterior. Los astronautas de la Estación Espacial Internacional ya imprimen algunas herramientas en 3D y pronto podrán hacerlo con todas, según las vayan necesitando.

¿Y si tuviéramos la capacidad de imprimir productos, no solo piezas? La combinación de impresión 3D e impresión digital funcional lo va a facilitar. Tendremos productos inteligentes personalizados y creados bajo demanda. Además, su aplicación más destacada tendrá lugar en el sector de la salud. Por ejemplo, si a la impresión de prótesis ortopédicas en 3D, añadimos  la analítica mediante sensores impresos y circuitos electrónicos embebidos, será posible proporcionar datos vía smartphone sobre la pisada de un paciente y su evolución durante la rehabilitación.

Estos tres tipos de tecnologías serán responsables de los grandes cambios en la industria de la impresión según nos aproximemos a 2025. Los proveedores de servicios relacionados también se van a encontrar con nuevas oportunidades que será imposible obviar, gracias a la inteligencia artificial y las tecnologías en la nube. Puede parecer algo muy lejano, pero el mercado logrará que la innovación sea cada vez más accesible. En otras palabras, hoy está más cerca un mundo con el que hace poco solo podíamos soñar.

Luis Heras Xerox

 

 

Luis Heras, director de Marketing de Xerox España.

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