Conecta con nosotros
Juan José Vázquez, CTO de Legalitas Juan José Vázquez, CTO de Legalitas

Entrevistas

«Álex es un agente de IA que toma el pulso legal a la sociedad española en tiempo real»

Juan José Vázquez

CTO

Legálitas

Publicado el

Legálitas presentó el pasado 12 de marzo Álex, que se posiciona como el primer asistente legal de Inteligencia Artificial dirigido al gran público en España. Detrás de este lanzamiento hay una arquitectura tecnológica sólida y una reflexión profunda sobre los límites y el potencial de la IA aplicada al Derecho. Su CTO, Juan José Vázquez, desgrana en esta entrevista los fundamentos técnicos del proyecto y la visión estratégica de la compañía.

Álex no es un chatbot convencional. Se trata de un sistema agéntico construido sobre la familia de modelos Google Gemini (aunque diseñado para no depender de un único LLM) que utiliza el protocolo MCP para acceder a un conjunto heterogéneo de herramientas: legislación española, convenios colectivos y, sobre todo, el histórico acumulado de consultas reales de Legálitas.

Es precisamente este último elemento el que, según Juan José Vázquez, otorga al sistema su verdadero valor diferencial: la experiencia práctica en la aplicación del derecho cotidiano. Para mitigar las alucinaciones, el equipo aplica un RAG avanzado con re-ranking semántico, una técnica que dota al modelo del contexto más preciso posible antes de generar cada respuesta.

El cumplimiento normativo ha sido una prioridad desde el diseño. Aunque el AI Act europeo no clasifica a Álex como sistema de alto riesgo, Legálitas aplica controles internos de calidad, seguridad y trazabilidad, y mantiene un proceso continuo de revisión con su equipo de compliance. La validación humana se produce a posteriori mediante muestreo de conversaciones y análisis de incidencias, sin descartar la introducción futura de mecanismos de lawyer-in-the-loop si la experiencia de usuario así lo demanda.

[MCPRO] Álex se presenta como el primer asistente legal de IA dirigido al gran público en España. ¿Qué arquitectura tecnológica hay detrás? ¿Sobre qué modelos fundacionales se construye y cómo habéis resuelto el problema de las alucinaciones en un área donde un error puede tener consecuencias legales reales?

[Juan José Vázquez] Álex es esencialmente un asistente especializado en responder consultas legales apoyándose en la base de datos de consultas de Legálitas. Esto es lo que experimentan las personas que utilizan la aplicación a través del navegador web o el móvil. Por supuesto, internamente todo es un poco más complicado. Álex es un sistema agéntico que utiliza IA generativa, no sólo para comunicarse en lenguaje natural con los usuarios, sino también para planificar y decidir las acciones que debe realizar. Álex usa actualmente la familia de modelos de Google Gemini, aunque por diseño no está ligado a un LLM concreto.

Cada pregunta del usuario es una señal que el agente debe interpretar para actuar en consecuencia. El LLM se encarga de dirigir o planificar esta respuesta en base a las herramientas que tiene a su disposición y que se ofrecen a través del protocolo MCP. Estas herramientas son variadas e incluyen la legislación española, convenios colectivos y, muy especialmente, el histórico de consultas de Legálitas, que es lo que dota al agente de la experiencia práctica real en la aplicación del derecho.

Como muy bien dices, la eliminación de las alucinaciones fue desde el principio nuestro principal reto. Los LLM son grandes predictores, pero tienen el problema de que lo que no tienen lo inventan. La manera de reducir este efecto es dotarles del mejor contexto posible y así encaminarles hacia la respuesta correcta. Aplicamos un RAG avanzado con re-ranking semántico con el fin de reducir al mínimo las famosas alucinaciones.

[MCPRO] Álex dice ofrecer «respuestas validadas por expertos». ¿Cómo es ese flujo de validación humano-máquina en la práctica? ¿Existe supervisión humana en tiempo real o es un proceso de auditoría y mejora continua del modelo? ¿Cómo encaja esto con los requisitos del AI Act europeo para sistemas de alto riesgo?

[Juan José Vázquez] Este es un tema sensible que desde el principio hemos tratado de forma especial y con la mayor atención. Y por ello siempre nos apoyamos en los que saben del asunto que son los profesionales del equipo de cumplimiento normativo de Legálitas. De acuerdo con el articulado del AI Act, Álex no entra dentro de los supuestos de las IA de alto riesgo, aunque sí que requiere de transparencia. El usuario está informado de que está interactuando con una IA y así se recoge en las condiciones de uso que debe aceptar. Además, como buena práctica, se mantienen controles internos de calidad, seguridad y trazabilidad y mantenemos un proceso continuo y abierto de revisión con el equipo de cumplimiento para detectar posibles carencias.

Actualmente la revisión humana se produce a posteriori mediante el muestreo de conversaciones, análisis de incidencias y en general la mejora continua de los distintos elementos que componen el sistema, desde los prompts hasta las bases de datos. No obstante, es posible que en el futuro se introduzcan controles online de lawyer-in-the-loop si percibimos que es algo importante para las personas que usan la aplicación.

[MCPRO] Álex lleva ya un recorrido previo a la presentación oficial a mediados de marzo. ¿Qué habéis aprendido de esa fase previa que haya cambiado el diseño del sistema? ¿Cuáles han sido los casos de uso más inesperados o los fallos más instructivos?

[Juan José Vázquez] Álex comenzó siendo un proyecto de exploración. En el mundo de las legaltech ya teníamos ejemplos de sistemas de IA para el asesoramiento jurídico, pero la mayoría se centran en ayudar a los abogados, no a los usuarios finales directamente.  En Legálitas llevamos muchos años tratando las cuestiones legales de las familias y ciudadanos de a pie. Sabemos de esto. Y, por tanto, nos preguntamos qué podía aportar esta nueva tecnología a este universo de usuarios que ya conocíamos bien. Lo cierto es que ni nosotros mismos esperábamos la buena acogida que finalmente ha tenido.

Estando en el lado de la tecnología los retos sueles situarlos en el plano más técnico: alcanzar la mayor precisión posible, que sea seguro, rápido, que escale bien cuando sea necesario, etc. Prestas quizá menos atención al tono y a la usabilidad. En la práctica te das cuenta de que los usuarios prestan mucha atención a esos detalles, y por sus comentarios ves que les encanta Álex también por su estilo conversacional. Esto cada vez va a ser más importante conforme nos acostumbremos a tratar con IA.

El proyecto como tal ha sido difícil porque, si bien la tecnología está disponible, aún no hay patrones claros ni buenas prácticas establecidas. Creo que todos los equipos técnicos estamos aprendiendo sobre la marcha.  Todo parece diferente en este nuevo mundo de la Inteligencia Artificial aplicada. Y, por otro lado, acudir a los fundamentos sobre la construcción de software fiable es más importante que nunca. Es lo que hemos tratado de hacer en todo este tiempo, equilibrar las novedades con las buenas prácticas de ingeniería de siempre.

[MCPRO] El asesoramiento legal tiene una dimensión profundamente local: legislación autonómica, jurisprudencia del Tribunal Supremo, convenios colectivos por sector… ¿Cómo se mantiene actualizada la base de conocimiento de Álex? ¿Con qué cadencia se incorporan cambios normativos?

[Juan José Vázquez] Así es. Como he mencionado anteriormente, Álex se alimenta de datos de distintas fuentes y por tanto requiere de un proceso de ingeniería que mantenga estas bases de datos actualizadas en todo momento. Por ejemplo, de forma automática, todos los días se cargan las novedades legislativas que se publican en el BOE. Con los convenios colectivos también tenemos un proceso de mantenimiento similar. Por supuesto, se priorizan aquellos documentos que tiene impacto nacional y regional pero poco a poco se van añadiendo cada vez más fuentes incluyendo normativa local.

Es interesante el caso de la base de datos de consultas de Legálitas porque ahí tuvimos lo que suelo llamar un momento ¡ajá! Cuando lo piensas resulta muy evidente, pero en un momento dado nos dimos cuenta de que podíamos tomarle el pulso a la sociedad española en tiempo real. Legálitas recibe miles de consultas legales a diario. Estas son conversaciones reales con clientes que nos cuentan sus problemas. Lo que preocupa realmente a la sociedad. Nos planteamos que, si fuéramos capaces de actualizar la base de datos de consultas en tiempo real, Álex podría estar respondiendo en cuestión de minutos sobre temas muy pegados a la actualidad del momento.

Piensa en cambios normativos o sucesos repentinos, como una oleada de reclamaciones por una aerolínea que no está cumpliendo con sus clientes. Creo que esta funcionalidad es muy potente y nos animó a seguir con el proyecto porque apreciamos muy claramente el valor que había estado construyendo Legálitas todos estos años. Un valor que podemos ofrecer directamente a los ciudadanos.

[MCPRO] Has moderado debates sobre si los agentes inteligentes pueden llegar a ser «despachos de abogados sin cuerpo». Desde el punto de vista del CTO, ¿qué capacidades de IA agéntica estáis desarrollando internamente? ¿Cuál es el salto cualitativo entre el chatbot que responde preguntas y un agente que puede iniciar acciones legales (como redactar un burofax, rellenar un modelo de reclamación o rastrear el estado de un expediente judicial)?

[Juan José Vázquez] Sí, efectivamente, nos gusta traer a Legálitas a personas clave de la tecnología y el sector legal y discutir con ellos sobre hacia dónde vamos, especialmente con la IA.

La IA generativa es muy importante para el sector legal porque el Derecho es un mundo de datos no estructurados. Consultas, sentencias, escritos… todo ello es lenguaje natural que hasta ahora ha resultado muy difícil de estructurar y tratar digitalmente. Por supuesto que ya se podía hacer, pero la IA generativa ha facilitado enormemente el proceso y ha habilitado escenarios de automatización nuevos. Para las legaltech, la IA ha supuesto una disrupción total.

En Legálitas nos dimos cuenta muy pronto de que esto era una palanca de innovación clave en nuestro sector y nos pusimos a trabajar en proyectos reales que han tenido impacto tanto en la eficiencia operativa como en la satisfacción del cliente. Por poner ejemplos, se han desarrollado agentes de triaje autónomos que determinan la materia jurídica y redirigen al abogado especialista, otro que transcribe, resume y envía la conversación al cliente, sistemas de procesamiento de multas a partir de imágenes escaneadas, etc.

Empezamos a hablar de agentes que en algunos casos no son chatbots, sino sistemas. Que reciben estímulos, planean y actúan de forma autónoma para realizar tareas complejas, a veces cooperando con humanos o con otros agentes. Esto nos está llevando a una hiper-automatización que básicamente es cuestionarse cada proceso de negocio evaluando si es posible su digitalización. Por ejemplo, recientemente hemos desarrollado un sistema basado en IA generativa que automatiza muchos de los escritos que los abogados tienen que elaborar basándose en el know-how de Legálitas y la información de contexto que tenemos sobre los clientes.

Todo esto no invalida la necesidad del abogado. Hablamos siempre de sistemas de asistencia, apoyo o aumento de capacidades. La IA no viene a sustituir a los profesionales sino a hacerles más eficientes y versátiles. El propio Álex recomienda consultar con un abogado humano llegado el momento atendiendo a la dificultad, urgencia o impacto que la consulta puede tener en el ciudadano.

[MCPRO] Trabajáis con datos altamente sensibles: consultas sobre divorcios, despidos, deudas, problemas penales… ¿Cuál es vuestra estrategia de ciberseguridad y privacidad “by design”? ¿Cómo gestionáis la soberanía del dato cuando utilizáis modelos de terceros? ¿Tenéis algún plan de cara a la criptografía post-cuántica para proteger esos datos a largo plazo?

[Juan José Vázquez] Sí, y esto no es nuevo para Legálitas, que siempre ha tenido que tratar este tipo de datos sensibles. Con la llegada de la IA generativa lo que hemos hecho es actualizar nuestros procedimientos ya existentes en materia de ciberseguridad y privacidad con los nuevos requerimientos que esta tecnología trae consigo y acompasarlos con el AI Act.

Todos nuestros datos permanecen en centros de datos dentro de la UE, mayoritariamente en España. Tampoco entrenamos LLM con datos de clientes o sus consultas jurídicas, ni en Legálitas ni en Álex en particular. Usamos técnicas que nos permiten tener control total sobre el linaje de los datos, su procedencia y su tratamiento posterior en acuerdo con el consentimiento que nos dan los clientes y usuarios de nuestros servicios.

Y como bien apuntas, ¡ya hay que ir preparándose para la ola de la computación cuántica! En mi equipo tenemos un lema que es no inventar en materia de seguridad y criptografía. Son temas tan complejos que lo que debes hacer es apoyarte en protocolos, productos y librerías estándar bien probadas y aceptadas por la industria. Cuando nos llegue la cuántica, estos problemas nos afectarán a todos y tendremos que solucionarlos de manera conjunta. No obstante, lo que sí tenemos claro, es que contar con un software modular y bien diseñado hará mucho más fácil la transición a estas nuevas tecnologías. Y en eso sí que podemos trabajar desde ya.

 

Lo más leído