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HPE e Intel refuerzan su compromiso con los Service Providers

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HPE e Intel refuerzan su compromiso con los Service Providers

A principios de julio tuvo lugar en Madrid el evento “Service Provider Advisory Board”, organizado por Hewlett Packard Enterprise (HPE) e Intel. El encuentro se articuló en torno a tres ejes: la visión estratégica de HPE tras el pasado HPE Discover Las Vegas (podéis acceder al Centro de Prensa con los últimos comunicados aquí y también a las conferencias bajo demanda del Discover de Las Vegas aquí), la perspectiva de Intel sobre hardware, eficiencia y seguridad para Service Providers, y una discusión extensa sobre Morpheus y HPE CloudOps como plano de control para proveedores de servicios.

HPE Morpheus permite orquestar, desde una única consola multitenant y de marca blanca y la misma experiencia de autoservicio que un cloud público, todos los entornos donde hoy viven las cargas de trabajo: clouds privados basados en VMware o KVM, clouds públicos como AWS o Azure, y clusters de Kubernetes. Sobre esa capa se definen catálogos de servicios, automatizaciones y políticas, y se exponen a los clientes con los precios, el branding y los SLAs de cada Service Provider.

Sobre Morpheus se construye HPE CloudOps, que añade observabilidad con OpsRamp y protección y recuperación con Zerto. Es decir, no se trata solo de aprovisionar cargas, sino también de observarlas, protegerlas y recuperarlas, todo bajo un mismo modelo operativo y comercial. La promesa es reducir la complejidad de las herramientas, proteger márgenes y dar libertad para modernizar la plataforma con migraciones por fases.

Entre los participantes estuvieron Alejandro Martín, José Manuel Álvarez y Jorge Lorenzo por parte de HPE, Juan Polo y Andrea Cucurull, ambos de Intel, y representantes de varios Service Providers como Carlos Floriano (Kyndryl), Jorge Pestana (DXC Technology), Jesús Paternain (Ozona xt), Pablo Galán (Cartagon AI), Antonio Guerrero Ruiz (Grupo Trevenque), José María Martínez (GMV), José Javier Rubio (NTT Data) y María José Martínez (Uniway Technologies).

A lo largo de la sesión, Jorge Lorenzo, Spain Customer Technology Center Leader en HPE, desempeñó el papel de portavoz técnico principal de HPE, aportando detalles sobre Morpheus y casos de referencia, mientras que Intel intervino en varias ocasiones para aterrizar cuestiones de hardware, eficiencia y seguridad en escenarios concretos de Service Providers y cargas de IA.

HPE e Intel refuerzan su compromiso con los Service Providers

Morpheus como CMP del propio Service Provider

Uno de los bloques centrales del debate giró en torno al primer gran caso de uso de Morpheus como CMP (Cloud Management Platform) del propio Service Provider. Los participantes coincidieron en que los cambios de Broadcom en licenciamiento y programa de Service Providers han obligado a revaluar profundamente sus portales, modelos operativos y dependencias de VMware, tanto a nivel tecnológico como comercial.

Jesús Paternain, director de negocio en Ozona xt, señaló que la eliminación de la convivencia entre el antiguo modelo de Service Provider y el modelo más clásico de integradores de licencias les obligó a buscar alternativas y resolver el problema con otras tecnologías de hipervisor, incluyendo cambios relevantes en la entrega de escritorios y el uso de soluciones como Omnissa con integración sobre VMware.

Desde Uniway Technologies, María José Martínez, directora de RRHH, explicó que los cambios de Broadcom coincidieron con un momento de renovación de su infraestructura, lo que les permitió “partir de cero” y adoptar nuevas tecnologías con menos fricción que aquellos que lidiaban con entornos puramente legacy. Aun así, reconoció que han tenido que buscar soluciones alternativas y que, pese a mantener VMware en algunos segmentos, el reposicionamiento ha facilitado la exploración de nuevos hipervisores y modelos de operación.

José Javier Rubio, Strategic Alliances en NTT DATA Spain, enfatizó que todos los Service Providers presentes habían sufrido las subidas de precios y los cambios continuos asociados a Broadcom, y que el reto ha sido cómo trasladar esos cambios a sus clientes sin romper la confianza. Señaló que, aunque no es sencillo reemplazar “completamente” a VMware en todos los frentes, las actualizaciones sucesivas de hipervisores alternativos, incluyendo HPE HVM y las capacidades de red incorporadas vía Juniper, empiezan a cubrir áreas críticas como NSX y segmentación avanzada, haciendo más viable una transición gradual.

Desde DXC Technology, Jorge Pestana, AI Innovation lead, aportó un contrapunto muy claro sobre el impacto real de los cambios de Broadcom: “cuando se anunciaron estos cambios de licenciamiento, nos dimos cuenta de que estaban muy pensados. DXC partía de un contrato muy potente con VMware y, aunque exploramos otras alternativas, el análisis económico nos devolvió siempre al mismo sitio”.

Jorge Pestana explicó que Broadcom tiene una estrategia clara y ha calculado muy bien el punto de precio que maximiza su retorno sin perder a los clientes en la primera ola de renovaciones. Cuando DXC hizo los números, sumando el coste de migración de proyectos largos y complejos y el coste de licencias de otros fabricantes, el payback típico se iba a unos cuatro años, una ventana difícil de defender frente al riesgo operativo de mover grandes entornos vSphere “clásicos”. El resultado práctico es que, en la mayoría de los casos, han renovado con Broadcom, aunque con la vista puesta en arquitecturas alternativas y en modelos de control como el que propone Morpheus.

Por su parte, Carlos Floriano, Strategic Alliance Leader Iberia de Kyndryl, recordó que su compañía ha sido históricamente uno de los mayores clientes de VMware por volumen de carga gestionada. Más allá de la complejidad financiera de las renovaciones, Carlos Floriano subrayó que muchos grandes clientes no están pensando tanto en “salir” de VMware como en construir arquitecturas complementarias que les den opciones de negociación y de evolución.

En ese contexto, soluciones como las propuestas de HPE no se ven solo como reemplazos, sino como palancas para llevar a los clientes hacia contenedores, desarrollo cloud-native y modelos verdaderamente híbridos. Carlos Floriano fue muy explícito: “cambiar VMware por algo similar es un error; el cambio tiene que aprovecharse para replantearse cómo se desarrollan y despliegan las cargas”.

Y añadió un matiz que encaja directamente con el discurso de Morpheus y CloudOps. Su cloud privada, antes basada al 100% en VMware, evolucionará hacia “distintos sabores”, combinando cargas que seguirán en VMware y otras que migrarán a nuevos entornos de ejecución, en un escenario donde la soberanía digital y el encaje entre cloud público y privado están ganando peso en las conversaciones con clientes.

Morpheus Enterprise y HPE HVM

Jorge Lorenzo y Alejandro Martín, Channel & Partner Ecosystem Senior Director de HPE, compartieron que, en los últimos meses, HPE ha cerrado proyectos de adopción de Morpheus Enterprise en grandes entornos productivos, destacando los resultados obtenidos durante procesos de prueba de concepto y migración. Según su relato, las pruebas comparativas mostraron que el rendimiento del hipervisor HPE HVM era alrededor de un 10% superior al de VMware vSphere en cargas de datos transaccionales y middleware, lo que contribuyó a la decisión de apostar por Morpheus como plataforma de orquestación y por HVM como hipervisor subyacente.

El cliente habría comenzado evaluando Morpheus en su versión VM Essentials como alternativa de hipervisor, para posteriormente solicitar la versión Enterprise al constatar que no solo cumplía en rendimiento, sino que le permitía “ir más allá de VMware”, orquestando recursos fuera del mundo estrictamente VMware y probando automatizaciones y workflows más sofisticados. Jorge Lorenzo recalcó que HPE está abierta a replicar este enfoque de PoC con otros Service Providers, incluso cuando las referencias no sean aún públicas, como mecanismo de construcción de confianza técnica y de reducción de riesgo percibido.

Se destacó también un patrón de adopción en Service Providers con fuerte dependencia de VMware: mantener VMware “por debajo” (como hipervisor en tiempo de ejecución) mientras se introduce Morpheus como capa de orquestación por encima, primero para estandarizar operaciones y reducir la dependencia de múltiples consolas de gestión, y solo después abordar la sustitución progresiva del hipervisor subyacente. Este enfoque incremental encaja bien con la promesa de CloudOps de “modernizar sin lock-in” y “migrar por fases” en lugar de grandes proyectos de eliminar por completo un sistema antiguo para instalar uno totalmente nuevo desde cero.

HPE e Intel refuerzan su compromiso con los Service Providers

Morpheus para clientes finales y soberanía del cloud privado

El segundo gran caso de uso discutido fue el de Morpheus como solución para clientes finales, especialmente en entornos regulados como Administraciones Públicas y sectores críticos que necesitan mantener infraestructura on-premises pero operar con experiencia tipo cloud público.

Aquí, la combinación Morpheus + CloudOps se presenta como la base de una oferta de “cloud privado soberano” gestionada por el Service Provider, que proporciona autoservicio, APIs, integración con pipelines de desarrollo y observabilidad y recuperación ante desastres integrada, manteniendo al mismo tiempo exigencias de soberanía, cumplimiento y residencia de datos.

Jorge Lorenzo explicó que la idea de Morpheus en este contexto es proporcionar un marco de trabajo que el Service Provider puede desplegar en su propio CPD soberano, desconectado de clouds públicas, o en CPDs ubicados en otros países europeos pero bajo normativa comunitaria, de forma que la operación siga estando bajo control del Service Provider y el cliente final, incluso cuando se combinan distintos centros geográficos.

Antonio Guerrero Ruiz, director de Tecnología y director de Seguridad de Grupo Trevenque, aportó la perspectiva de un piloto ya en marcha con Morpheus. Grupo Trevenque ha buscado otras alternativas y utiliza otros proveedores para la capa de virtualización, pero está probando Morpheus tanto como hipervisor HPE HVM como plataforma de orquestación interna. La prioridad, explicó, es doble: por un lado, refactorizar varios de sus verticales propios hacia arquitecturas cloud-native; por otro, explotar las capacidades PaaS de Morpheus (marketplace, catálogo de servicios, facturación interna) para industrializar operaciones y modelos de consumo dentro de la casa.

Antonio Guerrero destacó que, como proveedor de servicios, Grupo Trevenque valora especialmente la posibilidad de operar “con una sola plataforma” y de formar a sus técnicos en un único plano de control. Es consciente del riesgo de concentración de skills, pero lo contrapone al ahorro y a la reducción de complejidad: “no podemos tener a todos los técnicos formados en todas las tecnologías del mundo porque no nos sale a cuenta”.

Confianza, TCO y referencias

Desde GMV, José María Martínez, Head of Business Success at DSB, subrayó que su perfil es más el de integrador de sistemas que el de Service Provider tradicional, y que el principal reto al proponer tecnologías alternativas a VMware es la confianza de los clientes. Comentó que muchos clientes se “anclan” a VMware por desconfianza hacia soluciones nuevas, incluso cuando las alternativas ya han demostrado capacidad técnica, y que por ello es vital que los casos de éxito se hagan públicos, aunque la realidad europea en materia de referencias sea más reservada.

GMV está empleando un enfoque dual: por un lado, sus sistemas internos de servicios (donde ya están planificando una transición que, a un año vista, debería eliminar gran parte de VMware Cloud Foundation como capa de orquestación) y por otro, el uso de esas experiencias internas como respaldo para propuestas comerciales equivalentes en proyectos a clientes.

Otros Service Providers confirmaron que han explorado intensamente tecnologías como HPE HVM, Nutanix o soluciones basadas en KVM y Open Source, con distintos grados de madurez y soporte de red/NSX equivalentes. En este contexto, Morpheus, apoyado por HPE CloudOps, se percibe como una herramienta para abstraer la complejidad del entorno de ejecución y homogeneizar la operación, incluso cuando el stack subyacente es heterogéneo.

La realidad de training vs. inferencia en España

Pablo Galán, Sales and Alliances Director en Cartagon AI, aportó una visión muy clara sobre la diferencia entre training e inferencia en proyectos de IA en España. Sostuvo que el foco actual de la gran corporación española está en inferencia, no en entrenamiento de modelos, y que los proyectos que están abordando se sitúan en rangos de miles de GPUs cuando se habla de training, cifras que están hoy más asociadas a proveedores especializados e hiperescalares que a Service Providers locales.

Según su intervención, el hecho de que en España se realice más inferencia que training implica que “estamos comprando los modelos fuera” y que no hay verdadera soberanía tecnológica en este ámbito. Europa consume modelos entrenados por otros y se sitúa en una posición dependiente. Aun así, durante el debate se reconoció que hay movimientos en países como Francia y que el ecosistema europeo tiene potencial, pero las restricciones regulatorias y la falta de grandes inversiones en entrenamiento propio siguen condicionando la situación.

Intel: aceleradores, seguridad y sostenibilidad de la IA

La presentación de Intel, a través de Juan Polo, Regional Account Director for North-West and South Europe Regions en Intel, y Andrea Cucurull, Technologist en Intel, fue clave para conectar la discusión sobre Morpheus/CloudOps con la capa de hardware, aceleradores y seguridad que permite escalar servicios multi-tenant y cargas de IA de forma eficiente y confiable.

Juan Polo explicó que, más allá de la capacidad de computación, la capa de hardware incorpora tecnologías que habilitan funcionalidades críticas para Service Providers. Mencionó la familia de tecnologías Intel VT como base para virtualizar CPU, memoria y dispositivos de E/S, y para optimizar la entrega de interrupciones y permisos de ejecución, elementos esenciales en entornos altamente virtualizados.

En el ámbito de aceleradores, destacó AMX como acelerador de multiplicación de matrices”. También mencionó Intel QuickAssist Technology (QAT) como acelerador clave para compresión y cifrado de tráfico de red, con un ecosistema de software consolidado que incluye drivers, librerías, motores para OpenSSL, frameworks como DPDK/SPDK y plugins para Kubernetes, permitiendo descargar trabajo criptográfico y de compresión de la CPU en servidores con alto volumen de TLS, VPN y almacenamiento cifrado.

En seguridad, Juan Polo subrayó la importancia de Confidential Computing con SGX (a nivel de aplicación) y TDX (a nivel de contenedor o máquina virtual), tecnologías que permiten crear enclaves seguros, cifrados y no accesibles ni siquiera para el host, reforzando la confidencialidad de datos en entornos multi-tenant típicos de Service Providers.

Andrea Cucurull complementó esta visión insistiendo en que la seguridad es el “cimiento” de los servicios, y que Intel incorpora seguridad desde el inicio del diseño de producto, pero además invierte en investigación de vulnerabilidades y publica parches proactivos antes de que se exploten, lo que ha llevado a que Intel sea reconocida como el principal fabricante de semiconductores en materia de seguridad.

Andrea Cucurull también subrayó el potencial de Intel para ofrecer seguridad que los Service Providers pueden trasladar a sus clientes. Por ejemplo, garantizar que una máquina virtual de cliente está cifrada y que ni siquiera el proveedor ni un gobierno pueden acceder a ella, al estar las claves bajo control del cliente, alineado con preocupaciones de soberanía de datos.

En el ámbito de IA, defendió arquitecturas heterogéneas donde la inferencia se reparte entre CPU, GPU y dispositivos cliente (como portátiles), con CPUs ya dotadas de capacidades de multiplicación de matrices desde generaciones como Gen11, y recalcó la necesidad de una IA sostenible en costes y energía, citando casos de empresas que han consumido su presupuesto anual de IA en pocos meses y proponiendo la inferencia en el edge (incluyendo portátiles) como parte de la solución.

Eficiencia, Xeon 6 y consolidación de centros de datos

En cuanto a rendimiento y eficiencia, Juan Polo detalló que la familia Xeon 6 se divide en P-cores (para cargas mainstream y HPC) y E-cores (para entornos scale-out donde priman rendimiento por vatio y densidad sobre rendimiento por core individual), y que en general Xeon 6 ofrece una ganancia media de alrededor de 35% en rendimiento y 20% en eficiencia frente a generaciones anteriores.

Explicó que, en entornos de virtualización con plataforma Service Provider, los benchmarks disponibles muestran rendimientos muy similares frente a competidores, pero con ventaja clara para Intel en rendimiento por dólar cuando se incorpora el coste de memoria, ya que Xeon 6 soporta hasta 32 DIMMs por servidor frente a 24 en algunos competidores, permitiendo usar DIMMs de menor coste para alcanzar capacidades equivalentes.

Para eficiencia, describió cómo procesadores como Sierra Forest y Clear Water Forest (Xeon 6+ con E-cores) han supuesto saltos importantes en rendimiento por vatio en cargas scale-out, con diferenciales de hasta 66% frente a la 5ª generación y 34% frente a la plataforma Geneva, y mejoras adicionales en Xeon 6+ con hasta 55% frente a Turin en ciertas cargas, citando informes de reducción del consumo en tiempo de ejecución por rack del 38%, y reducción del 79% de espacio en el centro de datos.

Estas cifras se conectan directamente con la preocupación manifestada por algunos participantes en el evento sobre la disponibilidad futura de energía para alimentar tanto centros de datos de IA como flotas de vehículos eléctricos, y con la necesidad de soluciones eficientes y sostenibles que puedan escalar sin comprometer la viabilidad de infraestructuras críticas.

Soberanía energética y regulación

En el tramo final del debate surgió una reflexión sobre energía, regulación y el papel de España en el mapa europeo de centros de datos. Se mencionó que Madrid está en vías de convertirse en el sexto gran hub europeo, sumándose a Dublín, Frankfurt, Londres, Ámsterdam y París, gracias a factores como sus puntos de interconexión, electricidad relativamente barata y fuerte presencia de energías renovables.

Al mismo tiempo, varios participantes expresaron cierta preocupación sobre la disponibilidad de energía suficiente para el crecimiento previsto en centros de datos de IA y otros usos (como la carga masiva de vehículos eléctricos), y discutieron asuntos como el tabú de la energía nuclear en España frente a su aceptación en Francia, donde se ve como “energía limpia” en contraste con temores sociales sobre accidentes. Este debate se conectó con la idea de que la eficiencia a nivel de hardware (como la que promueven arquitecturas Xeon 6 y aceleradores como QAT) no es solo un detalle técnico, sino un componente clave de la sostenibilidad y competitividad de los Service Providers en el nuevo escenario.

 

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