Entorno de impresión ineficiente: cómo identificarlo y qué hacer

Un entorno de impresión ineficiente puede ser un auténtico quebradero de cabeza para cualquier empresa. Su identificación no siempre resulta sencilla, ya que en una primera etapa los problemas que derivan de él pueden ser poco marcados o confundirse en su origen, es decir, podemos creer que vienen de otros dispositivos.

En este artículo queremos ayudaros a identificar a la primera cuándo nos encontramos ante un entorno de impresión ineficiente, y también veremos qué podemos hacer para resolverlo. Como anticipamos el primer paso es reconocerlo, y estos son los síntomas más claros:

  • Rendimiento general insuficiente: son bastante frecuentes y de hecho pueden producirse de forma natural, es decir, un entorno de impresión eficiente puede derivar en ineficiente por el simple cambio de las necesidades de impresión de una empresa. Así, los equipos que antes cubrían las necesidades de la misma ahora no pueden enfrentar esa demanda creciente de forma óptima. Obviamente también pueden existir de forma original y no derivada, cuando por ejemplo montamos un entorno de impresión con equipos inapropiados en relación al volumen de trabajo que debe cubrir, o la calidad del mismo.
  • Consumos elevados: también son frecuencias y normalmente tienen también un origen derivado, ya que en la mayoría de los casos se producen como consecuencia del mantenimiento de equipos de impresión que ya han quedado obsoletos. Esos equipos tienen consumos eléctricos muy altos y es posible que sus consumibles sean cada vez más caros debido a que apenas se fabrican y son difíciles de encontrar. Todo esto no afecta a la capacidad real de trabajo del entorno de impresión, pero sí a los costes que supone.
  • Fallos constantes: cuando tenemos impresoras que fallan con demasiada frecuencia está claro que algo no va bien. Esto puede ser tanto original como derivado, y ocurre sobre todo cuando se mantienen impresoras obsoletas, pero también cuando se utilizan soluciones de impresión que no han sido diseñadas para determinados ritmos o volúmenes de trabajo y que acaban siendo forzadas a sacar adelante unas cantidades de trabajo que superen por ejemplo su nivel óptimo.
  • Trabajadores frustrados: el estado de ánimo de los trabajadores se ve claramente influenciado por el correcto funcionamiento de los dispositivos tecnológicos con los que trabaja. Si el entorno de impresión no es el apropiado los empleados lo notarán en su día a día y pueden ir acumulando estrés, que acabará afectando sin duda a su rendimiento y a la calidad de su trabajo, con todo lo que ello supone para el buen funcionamiento de toda empresa.

Impresión gestionada de HP al rescate

Ya lo hemos anticipado, un entorno de impresión ineficiente puede ser caótico para una empresa. Cualquiera de los puntos anteriores puede tener efectos muy perjudiciales en cualquier empresa, y cuando se dan de forma conjunta las consecuencias pueden ser verdaderamente catastróficas.

Baja productividad de los empleados, incapacidad para sacar adelante los objetivos en el tiempo previsto, imposibilidad de crecer y buscar nuevas oportunidades de negocio, altos costes y mal ambiente en el lugar de trabajo son algunos de los efectos más importantes que podemos nombrar de forma directa. Con esto en mente es fácil ver la importancia que tiene cuidar y velar por el buen estado de los entornos de impresión en cada empresa, ya que de ello depende, en definitiva, el buen funcionamiento de la misma.

Si queremos mejorar y poner a punto nuestro entorno de impresión eficiente pero no estamos preparados para afrontar ese desafío por nuestra cuenta podemos apoyarnos en los servicios de impresión gestionada de HP. A través de ellos tendremos todo el asesoramiento y la ayuda que necesitamos durante todas las fases que constituyen un proceso de renovación del entorno de impresión.

Los expertos de HP se encargarán de llevar a cabo un estudio previo de todas las necesidades de nuestra empresa, y en base a ello construirán un entorno de impresión totalmente optimizado y adaptado. Su trabajo no termina ahí, ya que seguirán analizando y revisando dicho entorno para buscar ineficiencias y adaptarlo a todos los cambios que experimente nuestra empresa.