Impresoras: frustración y productividad de los empleados

Las impresoras son una herramienta de trabajo más. Su importancia puede ser mayor o menor en función de la actividad de cada empresa, pero en la mayoría de los casos resultan fundamentales para poder sacar adelante los ciclos de trabajo diarios que tengamos marcados.

Utilizar bien las impresoras es básico para hacer un aprovechamiento óptimo de las mismas, y también para que se mantengan en buen estado. Como todo dispositivo tecnológico una impresora obsoleta, mal utilizada o mal configurada puede acabar dando problemas, y lo mismo ocurrirá con aquellas impresoras que hayan sido instaladas en un entorno de impresión para el que no están preparadas (por tener una capacidad óptima de impresión menor a la que necesitamos, por ejemplo).

Todo esto puede acabar influyendo de forma negativa en la productividad de los empleados, un problema que puede acabar siendo muy grave y que debemos evitar.

Trabajo y motivación

Trabajar motivado equivale a trabajar bien y a ser más productivo. Para ello es necesario contar con las herramientas necesarias y que éstas funcionen de forma adecuada. Obvia decir que las impresoras forman parte de ese conjunto de herramientas, y que por tanto son un elemento más que debemos cuidar.

Para entenderlo nada mejor que un ejemplo: imagina que tienes a un empleado brillante y que éste está preparando un proyecto importante que tiene que presentar dentro de poco. Empieza a llevarlo a cabo en su ordenador pero cuando quiere ejecutar un primer boceto sobre papel se encuentra con problemas de impresión. Esto puede hacerle perder el tiempo, frenarlo e incluso generarle un estrés que le haga olvidar buenas ideas.

Frustración y tecnología

Los problemas de impresión pueden producir una enorme frustración en los trabajadores que puede generar estrés y malestar en el entorno de trabajo. Esto no se limita a las impresoras que no funcionan adecuadamente o que dan problemas constantes, sino también a otros dispositivos tecnológicos como PCs y portátiles.

Elegir las impresoras y los equipos que necesitamos es muy importante, pero también lo es mantenerlos en buen estado. Para ello podemos apoyarnos en los expertos de HP, que a través de sus servicios de impresión gestionada se encargan de cubrir todas las necesidades de nuestro entorno de impresión para que se mantenga siempre actualizado y en un estado óptimo.