¿Qué es un programador Frontend?

El desarrollo de la programación de una web o de una app web puede dividirse en dos: programación del Frontend y programación del Backend. Ambas son llevadas a cabo por un programador.

El frontend es la parte visual, la “fachada”, la interfaz, se encuentra en la parte del cliente. En cambio, el backend es la parte que no vemos, la que se encuentra en la parte del servidor y procesa la información recibida a través del frontend. De cada uno de estos aspectos se encargan el programador Frontend y el programador Backend, pero también existe un tercer tipo de programador, el programador Fullstack, que es el que maneja ambas programaciones.

Entonces, un programador frontend es el encargado de desarrollar la parte visual de la web. Diseña la estructura, la tipografía, la colorimetría, imágenes, banners, etc. Su labor es realmente importante ya que para que una página web funcione tiene que tener un diseño atractivo e intuitivo para el receptor.

¿Cómo realiza su trabajo?

El programador frontend utiliza lenguajes de programación específicos. Los principales son:

  • HTML: HyperText Markup Language, es decir, lenguaje de marcado de hipertexto. Su funcionamiento se basa en la utilización de etiquetas que estructuran y organizan el contenido de la web.
  • CSS: Cascading Style Sheets, la traducción sería hojas de estilo en cascada. Se encarga del formato y diseño visual de las páginas web escritas en html.
  • Javascript: es un lenguaje de scripting y tiene una programación más compleja. Se encarga de hacer dinámico el diseño de la web. Utiliza animaciones y acciones interactivas con el usuario. También interactúa con los lenguajes HTML y CSS.

Como el programador frontend se encarga de la parte visual, siempre viene bien que, además de manejar estos tres lenguajes a la perfección, tenga ciertos conocimientos sobre teorías de diseño y composición, para que así la distribución que realice sobre los elementos de la página sea más eficaz, y de users experience para facilitar la navegación al usuario. Y si, además, también maneja ciertas herramientas de diseño gráfico, mejor. Aunque esto último no siempre es necesario, ya que en muchas ocasiones las empresas ya tienen un diseñador gráfico en plantilla con el que el programador podrá trabajar mano a mano.