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Oracle redefine su software empresarial para que la IA ejecute el trabajo

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Oracle redefine su software empresarial para que la IA ejecute el trabajo

La próxima batalla del software empresarial no consiste solo en decidir qué asistente responde mejor, consiste en determinar qué plataforma entiende el contexto de una organización, puede actuar sobre sus sistemas y conserva el control cuando el trabajo deja de ejecutarse paso a paso por una persona. Los anuncios de Oracle en AI World y SuiteWorld 2026 apuntan a ese cambio, ya que la compañía estadounidense quiere que sus aplicaciones pasen de registrar y facilitar las operaciones a coordinar su ejecución a partir de objetivos de negocio.

Este fue también el hilo conductor del encuentro con la prensa celebrado en Madrid el  pasado 3 de noviembre, donde Sergio Sáez, nuevo director general de Oracle España, y Alfonso Cossío, responsable del negocio de Aplicaciones Empresariales en Oracle Iberia, situaron la IA en el núcleo de la operación empresarial. No como una función añadida al ERP o al CRM, sino como una capacidad que debe transformar procesos completos, actuar sobre información relevante y traducirse en resultados concretos.

La palabra que articula esta propuesta es ejecución. Consultar una previsión de tesorería, resumir una incidencia o explicar una desviación presupuestaria ya no define por sí solo la ambición del producto. El siguiente paso consiste en investigar el problema, evaluar alternativas, preparar una respuesta y ejecutar las acciones autorizadas. Oracle plantea esa evolución tanto en Fusion Applications como en NetSuite, aunque con herramientas y experiencias específicas para cada entorno.

El movimiento guarda una relación clara con la dirección que está tomando Salesforce. Ambas compañías defienden que los modelos de IA necesitan algo más que acceso a documentos para resultar útiles en operaciones críticas. Necesitan contexto empresarial, permisos, reglas de negocio y mecanismos de actuación. La disputa empieza a desplazarse desde la interfaz que utiliza el empleado hacia la plataforma que gobierna el trabajo realizado por los agentes.

Fusion Claw, el salto del asistente al proceso prolongado

La pieza central de esta evolución en Fusion es Fusion Claw. Oracle lo presenta como un entorno de ejecución para aplicaciones agénticas capaces de abordar trabajos más complejos, de mayor duración y con necesidad de revisar sus planes cuando cambian las circunstancias. La propuesta combina replanificación continua, ejecución determinista y autonomía dentro de los límites establecidos por la organización.

Alfonso Cossío resumió su función durante el encuentro al destacar que «Fusion Claw es el entorno de ejecución que permite a nuestras aplicaciones agénticas abordar trabajos más complejos, que requieren más tiempo y más pasos». Su explicación incidió en la continuidad del proceso, ya que los agentes deben mantener la ejecución y revisar el plan sin salir de los permisos y controles empresariales.

La distinción es importante porque una conversación puede terminar después de una respuesta. Un proceso de negocio puede requerir múltiples consultas, cálculos, aprobaciones y transacciones, y en el planteamiento de Oracle la aplicación agéntica coordina ese recorrido, mientras las personas definen el objetivo y la autoridad concedida. No se trata de eliminar las reglas del sistema transaccional, sino de utilizarlas como marco para que la IA pueda actuar.

Los ejemplos anunciados permiten entender mejor el alcance. Ledger trabaja sobre grandes volúmenes de asientos para conciliar información, investigar anomalías y aplicar cálculos deterministas al análisis financiero. Procurement Spend analiza gasto, acuerdos con proveedores y compras para detectar incumplimientos o pérdidas de valor contractual y preparar medidas correctivas. Supply Planning Allocation compara alternativas para asignar materiales y capacidad escasos entre demandas que compiten por los mismos recursos.

En estos casos, la autonomía no significa que cualquier recomendación se convierta automáticamente en una operación. Las descripciones de Oracle incluyen de forma recurrente revisión, aprobación y ejecución autorizada. Esa delimitación impide confundir una aplicación capaz de perseguir un objetivo con una aplicación que dispone de libertad ilimitada para modificar el negocio.

También obliga a matizar el término «determinista». Oracle lo vincula a la ejecución y a los cálculos que forman parte del proceso. No equivale a afirmar que todo el razonamiento de la IA sea infalible. La combinación busca que la capacidad de planificación de los modelos conviva con operaciones sujetas a reglas y controles empresariales.

La aplicación deja de ser el único punto de entrada

Oracle acompaña este entorno de ejecución con dos propuestas que conviene diferenciar. Fusion Companion es la capa que utiliza contexto empresarial, datos y permisos para seleccionar y coordinar transacciones, flujos de trabajo, aprobaciones, agentes y aplicaciones agénticas. Permite trabajar con Fusion desde herramientas de IA compatibles, entre ellas ChatGPT, y puede coordinar acciones autorizadas con otros sistemas empresariales.

Fusion Agentic Home es, en cambio, una experiencia personalizada dentro de este nuevo modelo. Con el apoyo de Companion, permite expresar objetivos, delegar trabajo y seguir su progreso hasta la finalización. Una pieza organiza la interacción y la coordinación; la otra proporciona una experiencia de trabajo orientada a objetivos.

La consecuencia estratégica es significativa. Oracle no está apostando únicamente por mejorar sus interfaces, también está preparando sus aplicaciones para que parte del trabajo se inicie desde interfaces externas. El usuario puede cambiar de punto de entrada, pero los datos, la lógica de negocio y los controles de Fusion siguen siendo necesarios para ejecutar las operaciones.

Esta es una de las conexiones más claras con Salesforce. Su arquitectura distingue entre Data 360, Customer 360, Agentforce y AIforce. En ella, los datos aportan contexto, las aplicaciones reúnen procesos, permisos y reglas, los agentes ejecutan tareas, y la capa de interfaz lleva esas capacidades a distintos entornos de trabajo.

No son arquitecturas idénticas ni existe una equivalencia exacta entre cada producto. Sí comparten una lectura del mercado: la aplicación empresarial puede perder protagonismo como destino al que entra el usuario y ganar importancia como base desde la que actúan los agentes. Desde esa perspectiva, abrir la interfaz no implica renunciar al negocio, puede ser una forma de preservar su relevancia cuando la interacción se desplaza hacia otras herramientas.

OpenAI conecta la conversación, el desarrollo y la operación

La ampliación de la colaboración con OpenAI extiende esa lógica más allá de Fusion. Oracle AI Workspace se presenta como una experiencia que reúne modelos de OpenAI, aplicaciones de Oracle, datos empresariales y servicios cloud. Está diseñado para conectar Fusion Applications, NetSuite, Oracle AI Database, OCI y otras fuentes y herramientas empresariales. A través de las integraciones descritas en el anuncio, los empleados podrán consultar información, completar flujos aprobados y realizar acciones manteniendo la gobernanza y las autorizaciones.

Es importante no confundir Oracle AI Workspace con Fusion Agentic Home. Workspace tiene un alcance transversal en el ecosistema de Oracle y en su relación con ChatGPT. Agentic Home es la experiencia orientada a objetivos dentro de Fusion. Fusion Companion aporta, por su parte, la coordinación inteligente del trabajo en esas aplicaciones.

La alianza también alcanza el desarrollo. Oracle App Composer permitirá crear aplicaciones con Codex y delegar en Oracle su despliegue y operación en OCI. La propuesta incorpora conexiones con datos y flujos aprobados, acceso a servicios como OCI Kubernetes Engine y Oracle Autonomous AI Database, y controles de identidad, permisos, redes, auditoría y ciclo de vida. También admite APEXlang, una tecnología que Oracle presenta como vía para combinar desarrollo generativo y mantenibilidad.

El interés empresarial no reside solo en producir código más deprisa. El anuncio intenta conectar generación, despliegue y operación bajo un mismo marco de control. En lugar de separar la creación de una aplicación de las condiciones necesarias para utilizarla en producción, Oracle propone integrar ambas fases. Queda por comprobar en cada proyecto cuánto reduce esa integración el esfuerzo total y qué exigencias de revisión y mantenimiento conserva el cliente.

La cuarta dimensión es la ciberseguridad. Oracle AI Security Mesh se anuncia como un servicio gestionado que combina modelos de ciberseguridad de OpenAI con herramientas de pruebas, validación independiente y salvaguardias operativas de Oracle. Su ámbito incluye OCI, otras nubes y entornos locales. El cliente determina dónde están autorizadas las pruebas y su alcance; Oracle gestiona las salvaguardias para reducir el riesgo de interrupción.

El conjunto dibuja una alianza más amplia que la incorporación de un chatbot al software de gestión. Abarca acceso al trabajo empresarial, creación de aplicaciones y pruebas de seguridad. No obstante, la documentación incluye un aviso sobre productos futuros y no concreta un calendario general de disponibilidad para todas las propuestas. Por tanto, el anuncio no debe interpretarse como confirmación de que cada capacidad esté ya disponible comercialmente en cualquier mercado.

NetSuite persigue una suite autónoma, no un ERP sin supervisión

SuiteWorld trasladó una ambición similar al entorno de NetSuite. La compañía describe una evolución hacia una suite autónoma capaz de coordinar personas y agentes, aplicar conocimiento del negocio y ejecutar trabajo entre procesos. El objetivo no es simplemente añadir consultas en lenguaje natural al ERP, sino utilizar la información financiera y operativa para intervenir en el trabajo diario.

Una de las novedades son las más de 45 SuiteSkills que combinan conocimiento de procesos, información conectada y razonamiento de IA para investigar problemas y preparar actuaciones. Entre los ejemplos figuran resolver obstáculos que retrasan el cierre financiero, detectar posibles fugas de ingresos y abordar excepciones de inventario o cumplimiento de pedidos.

La personalización se articula mediante SuiteAgent Studio, que permite definir instrucciones, herramientas, desencadenantes y roles antes de activar un agente. SuiteAgent Management Workspace centraliza su acceso, permisos de ejecución, supervisión y activación o desactivación.

NetSuite también amplía su relación con sistemas externos. Ask Oracle incorpora capacidades de cliente del protocolo MCP para consultar información y realizar acciones permitidas en aplicaciones compatibles. En sentido complementario, NetSuite AI Connector Service permite utilizar modelos preferidos por el cliente con acceso condicionado por los controles del ERP. La apertura funciona, por tanto, en ambas direcciones: llevar contexto externo a NetSuite y permitir que herramientas de IA trabajen con sus capacidades.

Para las pequeñas empresas, Oracle añade AI SMB Bundle. El paquete anunciado reúne ChatGPT Business, Oracle AI Workspace, Codex, App Composer, OCI y NetSuite QuickStart. Permite comenzar de forma gratuita y contempla 12.000 dólares anuales en créditos cloud, sujetos a términos, condiciones y restricciones.

Automatizar la implantación también forma parte de la estrategia

Una de las novedades menos visibles, pero más relevantes para los responsables de TI, afecta a la propia implantación de Fusion. Oracle AI Success Navigator incorpora una plataforma agéntica apoyada en Fusion Setup and Configuration Registry (FSCR). Este registro recoge definiciones de configuración, conocimiento del producto y mejores prácticas en un formato utilizable por máquinas.

La idea es convertir ese conocimiento en habilidades reutilizables con las que los agentes puedan planificar, configurar, probar y validar aspectos de una implantación. Oracle describe agentes de descubrimiento, diseño, configuración, pruebas, integración e innovación. Su intervención abarca desde analizar el entorno de partida hasta identificar nuevas oportunidades de adopción después de la puesta en producción.

El movimiento intenta actuar sobre otra parte del coste de transformación. No basta con que una aplicación prometa automatizar procesos si configurarla, integrarla y ponerla en marcha sigue exigiendo un esfuerzo difícil de asumir. Oracle quiere aplicar la IA tanto al trabajo que ejecuta el cliente como al trabajo necesario para desplegar el software que lo soporta.

Mil millones para convertir el ecosistema en capacidad de ejecución

La estrategia exige, además, capacidad de implantación y especialización fuera de Oracle. La compañía ha comprometido 1.000 millones de dólares durante cuatro años para su ecosistema de partners. La inversión prevista incluye formación, certificación, capacitación técnica, entornos de desarrollo y pruebas, apoyo a migraciones, colaboración comercial y comercialización mediante Marketplace.

Sergio Sáez vinculó ese compromiso a la necesidad de convertir la innovación en resultados. «El ecosistema de socios de Oracle es hoy en día fundamental e indispensable para que la IA y la innovación de Oracle se convierta en resultados tangibles para nuestros clientes en todas las industrias», afirmó en el encuentro con los medios.

El papel del partner no desaparece porque se automatice una parte de la configuración. La propia inversión de Oracle apunta a ampliar soluciones especializadas, integraciones, aceleradores y agentes. El conocimiento sectorial se convierte en una pieza del producto y del servicio, ya que permite traducir una capacidad general de IA en actuaciones compatibles con los procesos de una industria.

Integración vertical y apertura no son mensajes incompatibles

Sergio Sáez defendió la integración de infraestructura, datos y aplicaciones como principal propuesta diferencial de Oracle. Al mismo tiempo, situó la incorporación de TPU de Google, la colaboración con Snowflake y el acuerdo con OpenAI dentro de una estrategia de elección tecnológica. Según explicó, el objetivo es ampliar las opciones de coste y rendimiento, conectar fuentes de información y facilitar el acceso a los datos allí donde decida trabajar el cliente.

Los anuncios públicos sitúan la llegada de las TPU a OCI en 2027 y la incorporación de Snowflake como servicio nativo de la infraestructura de Oracle. Son movimientos que amplían las alternativas tecnológicas sobre su cloud, pero no eliminan la necesidad de comprobar disponibilidad, condiciones comerciales e integración en cada caso.

La aparente contradicción entre integración y apertura se resuelve al observar dónde quiere situarse Oracle. Su propuesta consiste en ofrecer una base integrada y permitir que sobre ella convivan tecnologías de otros proveedores. La lectura estratégica es que la compañía no necesita suministrar cada modelo o cada acelerador para mantener una posición central en el despliegue de la IA empresarial. Puede intentar conservarla mediante los datos, las aplicaciones, la infraestructura y sus controles.

La soberanía añade otra condición. Durante el encuentro, Sergio Sáez la planteó mediante tres preguntas: dónde están los datos, quién puede trabajar con ellos y quién controla el servicio. Presentó la Nube Soberana de Oracle para la Unión Europea como respuesta a esas exigencias, con una operación separada y personal europeo.

 

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