Conecta con nosotros

Noticias

HPE Flexible Capacity: lo que necesita tu TI, cuando lo necesitas

HPE Flexible Capacity permite optar por una estructura de nube híbrida para mantener el control sobre determinados datos y servicios.

Publicado el

HPE Flexible Capacity

La gestión de cualquier tipo de recursos no suele ser tarea sencilla, puesto que lo necesario en todos los casos es conseguir optimizar el rendimiento a la demanda, ajustarse a unos presupuestos limitados y tener que dar siempre la respuesta que se espera por parte de los mismos. Y esta situación alcanza uno de sus máximos exponentes, sin duda, en la gestión de infraestructuras informáticas que deben prestar servicios a terceros a través de la nube.

En sus primeros tiempos, las empresas recurrían de manera casi exclusiva a la nube privada, es decir, a adquirir y gestionar todos los sistemas de los que dependían sus servicios, manteniendo así el control absoluto de las operaciones. Este modelo, no obstante, presenta dos grandes problemas: costes y planificación. Poner en marcha un servicio basado al 100% en nube privada (propietaria), obliga a realizar una enorme inversión inicial, tan grande que puede quedar fuera del alcance de muchos presupuestos de sistemas.

MCPRO Recomienda

Estudio sobre ciberseguridad en la empresa española ¡Participa en nuestra encuesta y gana!
Garantiza la continuidad de tu negocio en el nuevo entorno de teletrabajo ¡Descárgate la guía!
Cloud computing: adopción, inversión y desafíos en la empresa ¡Descárgate el informe!

Incluso en el caso de disponer de los recursos necesarios para ponerlo en marcha, el aprovisionamiento puede (y suele) convertirse en un enorme dolor de cabeza. Esto viene motivado, en gran medida, por el cambio de CGAs (Current Generation Apps) a NGAs (Next Generation Apps). ya que mientras que con las primeras el crecimiento (o disminución) en los recursos necesarios era estimable a medio plazo, con las segundas estos cambios son mucho menos predecibles, y dan lugar a una incertidumbre muy peligrosa.

Así, los dos riesgos (cada uno en un extremo) a los que se enfrentan los responsables de estas infraestructuras son la falta de recursos (con la merma en la prestación de los servicios asociados a los mismos), o el sobre aprovisionamiento, que genera unos altos costes económicos que prácticamente ninguna empresa se puede permitir, y que puede poner la buena gestión del departamento de TI en entredicho, mermando sus futuras posibilidades de crecimiento.

Un informe publicado por la consultora 451 Research, que se puede descargar desde su página web, pone cifra a estos problemas:

– El 57% de las empresas reconocieron sufrir quejas por el bajo rendimiento de sus sistemas, y que este es un problema significativo.

– El 50% de las empresas han sufrido caídas del sistema por culpa de una baja capacidad de planificación en la necesidad de recursos.

– También por la dificultad de estimación de las necesidades, la media de sobre-aprovisionamiento de recursos en las empresas participantes en el estudio es del 59% en recursos de computación y un 48% en almacenamiento.

– Para el 59% de las empresas, el plazo medio para poder ampliar la capacidad de sus centros de datos es de tres meses.

En esta situación, muchas compañías vieron la luz en la nube pública, ya que estos servicios permiten escalar el volumen contratado a las necesidades reales en cada momento. Y es que delegar todas las necesidades de infraestructura puede parecer una solución ideal… hasta que caemos en la cuenta de que, en lo referido a determinados datos y servicios, lo más conveniente es mantener un control total sobre los mismos.

Así, en todos esos casos, optar por una estrategia de nube pública, en la que podemos perder el control y la gobernanza sobre nuestros datos, tampoco parece ser la mejor solución.

La nube híbrida es la respuesta

La respuesta es un concepto que, de un tiempo a esta parte, ha ganado muchísima fuerza. Hablamos de la nube híbrida. Con este planteamiento es factible mantener un núcleo de infraestructura propietaria (nube privada), en el que depositar y gestionar información y aplicaciones críticas, sobre las que deseamos mantener un control absoluto, y desplazar el resto de necesidades hacia un servicio externo (nube pública), que permita ajustar el volumen de recursos contratados a las necesidades de cada momento, sin exponerse a los problemas que mencionábamos anteriormente (falta de recursos o costes extra por sobre aprovisionamiento).

Hewlett Packard Enterprise lleva ya mucho tiempo trabajando para proveer las mejores soluciones posibles de nube híbrida, y recientemente desarrollando el concepto The Right Mix (La Mezcla Correcta), cuyo objetivo es ayudar a las empresas a determinar el balance de nube pública y privada que mejor se ajusta a sus necesidades concretas.

Hace ya unos meses, la consultora IDC publicó un completo informe dedicado, precisamente, a valorar el modelo de consumo de recursos TI en la modalidad como servicio (as a service), y su papel en la innovación del negocio digital. Y en dicho informe, en el que menciona específicamente las soluciones de HPE a este respecto, destaca una serie de ventajas (además de las que ya hemos mencionado anteriormente), por las que este nuevo modelo de infraestructura supone un gran avance frente al modelo anterior. Son las siguientes:

– Facilita racionalizar la gestión del capital, gracias al cambio de un modelo CapEx a otro OpEx, una clara tendencia en el mercado.

– El modelo de pago por uso facilita el crecimiento.

– Permite que las distintas líneas de negocio de una empresa puedan ofrecer una experiencia similar a la que ofrece la nube pública, pero con un completo control de los datos críticos.

– Facilita que el departamento de TI se pueda dedicar a labores más productivas, delegando la carga de trabajo de gestión y mantenimiento al proveedor del servicio (que, eso sí, debe ser de confianza).

– Ayuda a optimizar las operaciones del CPD propio y a mejorar el uptime de la infraestructura y de todos los servicios que dependen del mismo.

– Permite la supervisión remota de las operaciones, mejorando así la eficiencia y la capacidad de respuesta ante eventualidades.

Así pues, parece claro que la mejor opción es, sin duda, optar por una estructura de nube híbrida que permita al mismo tiempo mantener el control sobre determinados datos y servicios, y proporcione la capacidad de adaptarse de manera ágil a los cambios en las necesidades, ya sean crecientes o menguantes. Y aún más ideal sería, sin duda, contar con algún servicio de este tipo con un modelo de facturación de pago por uso efectivo de los recursos. Y eso es, precisamente, lo que ofrece HPE Flexible Capacity.

Como funciona HPE Flexible Capacity

 

Como se puede observar en la imagen superior, el cliente debe contratar el llamado Nivel de Compromiso Mínimo (es decir, el nivel mínimo de recursos que va a necesitar siempre). A partir del mismo, HPE Flexible Capacity reserva una cantidad superior de recursos, denominada Búfer, con el fin de garantizar que se cubra toda la demanda de recursos que se encuentre por encima de dicho nivel. El cliente, con el paso del tiempo, puede modificar (al alza o a la baja) este NCM, y el Búfer se ajusta de manera inmediata para seguir garantizando la prestación de los servicios asociados.

Y, lo que es más interesante, la facturación no se efectúa en función del Búfer, sino de los recursos empleados finalmente por el cliente (la línea verde discontinua del gráfico). De esta manera, en periodos de baja actividad, solo pagará por el NCM contratado y, solo a partir de que la demanda supere dicho mínimo (que es lo habitual), el servicio se seguirá prestando en óptimas condiciones y se facturará en función a ese consumo real de recursos.

Además, gracias al respaldo de los CPD de HPE, elevar el NCM es una operación virtualmente inmediata, muy lejos de los tres meses de tiempo de respuesta de los que hablábamos al principio, con respecto al crecimiento de las infraestructuras propias. Dicho de otra manera, los usuarios podrán disponer siempre de los recursos de nube pública que necesitan, sin tener que asumir costes y tiempos de aprovisionamiento, riesgos de sobre-aprovisionamiento o fallos en el servicio por culpa de una infraestructura que no se adapta a las necesidades. Escalabilidad inmediata y sin dolores de cabeza, sin duda el gran sueño de cualquier administrador de sistemas.

En cuanto a compatibilidad, NPE Flexible Capacity no solo es totalmente compatible con HPE Sinergy y sus soluciones de software, convergencia e hiperconvergencia, sino también con otros servicios de terceros, como Microsoft Azure y otros proveedores. De esta manera, todo lo relacionado con los gastos y la gestión de la infraestructura de TI se resumen en un único recibo mensual, sin grandes inversiones iniciales, sin planificaciones complejas que muchas veces no se ajustan todo lo posible a la realidad, sin tener que preocuparse por la gestión, el mantenimiento y los posibles incidentes técnicos.

Elementos y servicios de HPE Flexible Capacity

Al hablar de infraestructura completa no nos referimos exclusivamente a servidores. Esto es lo que ofrece el servicio:

– Servidores elegidos por el cliente.

– Cabinas y servidores de almacenamiento.

– Dispositivos de red.

– Sistemas convergentes, hiperconvergentes y componibles.

– Arquitecturas de nube pública e híbrida.

– El amplio catálogo de software tanto de HPE como de los principales proveedores.

– Asesoría constante por parte de HPE.

Entre algunos de los múltiples casos de éxito que ya se han firmado con HPE Flexible Capacity, podemos destacar el de la consultora Accenture, que ha integrado las soluciones de HPE en su infraestructura, para dar soporte a su innovadora plataforma híbrida.

En palabras de Chip McCullough, responsable de soluciones de HPE en Accenture, «estamos integrando [la nube privada HPE Helion] directamente en la nube híbrida de Accenture y en nuestro conjunto de soluciones para la nube híbrida ACP. Proporciona una capacidad muy poderosa que nos permite ofrecer a nuestros clientes una sólida solución de nube privada combinada con una parte de nube híbrida».

En el siguiente vídeo podemos ver, resumidas en tres minutos, todas las ventajas que supone HPE Flexible Capacity para la puesta en marcha de una infraestructura de nube híbrida, adaptada siempre a las necesidades concretas del cliente, y que no suponga sobrecostes ni complejas labores de puesta en marcha y mantenimiento:


MÁS INFORMACIÓN

Descárgate el ebook «HPE Flexible Capacity: El camino hacia las TI híbridas»

Lo más leído

Suscríbete gratis a MCPRO

La mejor información sobre tecnología para profesionales IT en su correo electrónico cada semana. Recibe gratis nuestra newsletter con actualidad, especiales, la opinión de los mejores expertos y mucho más.

¡Suscripción completada con éxito!