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Gartner: ¿cómo financiar la transformación digital?

Publicado el

Dinero

En rasgos generales, podemos decir que el mundo empresarial ya es muy consciente de que la transformación digital no es una opción sino una necesidad si desean mantener su competitividad a medio y largo plazo. Sin embargo, y aunque todos tenemos claro que es un cambio muy necesario, no es menos cierto que para muchas organizaciones, llevar a cabo una transformación de este tipo no es solo un proceso muy complejo, también puede resultar muy costoso. Los expertos que están participando en el Gartner Symposium / ITxpo 2017 en Austria han debatido sobre este asunto, y una de las primeras conclusiones a la que han llegado es que una gran parte de los CEOs piensan que el dinero debe provenir de los beneficios que, en muy corto plazo, debe producir este proceso.

Sin embargo, esta estrategia resulta bastante limitada, pues en la inmensa mayoría de los casos se limita a desarrollar acciones puntuales, no a la digitalización de los procesos propios de la organización. Dicho de otra manera, en este caso no estaríamos hablando de una transformación digital, en el sentido estricto del término, sino de incorporación de procesos y acciones digitales en un entorno que todavía no ha dado el salto para ser digital-first.

Según Andy Rowsell-Jones, vicepresidente y analista destacado de Gartner, «La transformación requiere compromiso, liderazgo, estrategia, tecnología, innovación y, lo que es más importante, dinero«. Además, considera que estamos en un momento crítico para iniciar la transformación, un periodo que se prolongará durante lo que queda de 2017 y 2018. Más allá de ese punto, las condiciones dejarán de ser óptimas, dar el salto puede ser más costoso y, además, en ese momento ya nos estaremos enfrentando a una competencia que, muy probablemente, ya haya dado el salto o, como mínimo, ya haya iniciado el proceso.

Así, y ante las posibles vías de financiación, es necesario entender que a menor inversión, menor calado y / o más tiempo para la aplicación de los cambios. Por ejemplo, como planteábamos anteriormente, realizar una mínima acción, y esperar a que esta ofrezca beneficios para cubrir los costes que ha generado (y, claro, algún beneficio adicional), es poco menos que quedarse en el punto en el que nos encontrábamos. Es necesario que el proceso cuente con fondos, ya provengan de nuestras reservas, de partidas presupuestarias especiales (que pueden tener su origen en recortes en otras áreas o en la renuncia a dividendos) o, incluso, desinversiones, venta de activos no estratégicos o ampliaciones de capital.

En todo caso, es imprescindible no solo hacer los números necesarios para preparar la inversión, también es necesario tener en cuenta el factor del tiempo. Porque, por ejemplo, asignar una partida presupuestaria interanual puede parecer adecuada, pero en realidad puede prolongar más de lo debido el proceso y, por lo tanto, provocar que aunque empecemos a tiempo, finalicemos el proceso demasiado tarde.

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