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Desescalada: la tecnología que llegará a las empresas en la «nueva normalidad»

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Para muchas empresas, la «desescalada» va a suponer empezar de cero. Las estrictas medidas de seguridad sanitaria que van a tener que poner en marcha hasta que encontremos una vacuna efectiva contra el COVID-19, va a obligar a repensar los espacios, controlar el aforo, extremar las medidas de higiene y seguir apostando por el teletrabajo y las reuniones a distancia.

Tras el «experimento» de los dos últimos meses, llega también el momento de reconfigurar oficinas, lo que según los expertos se va a traducir en nuevas empresas hiper-flexibles en las que por ejemplo, nadie va a tener un puesto asignado. Consecuencia de la pandemia pero también de esta nueva forma de trabajar, vamos a ver cómo crece (en determinadas áreas) la inversión en tecnología: tanto para prevenir nuevos contagios como para facilitar el trabajo a distancia. Esto es lo que creemos que vamos a ver en los próximos meses.

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Cámaras térmicas y termómetros

Las vimos por primera vez a las pocos días del estallido de la crisis sanitaria en Wuhan: cámaras térmicas, capaces de medir la temperatura corporal de varias personas en una fracción de segundo y de forma simultánea. A medida que el virus se expandió a otros países, se incrementó el número de cámaras e incluso en España, una cámara térmica vivió su particular «momento de gloria» al instalarse en el control de entrada de Ifema.

Ahora, más allá de su uso en grandes espacios públicos (aeropuertos, estaciones de tren, hospitales etc.) las cámaras térmicas se van a convertir en una herramienta más para la seguridad en las empresas. Hace unas semanas os contamos cómo Amazon había comenzado a instalar este tipo de cámaras en algunos de sus almacenes logísticos y compañías como Vodafone, han empezado a comercializarlas en sus planes de «desescalada» para empresas.  Su uso va a ir a más en las organizaciones que puedan permitirse su coste (grandes empresas, industria, centros comerciales…) y en las que no, veremos cómo los termómetros electrónicos se convierten en un EPI más.

Salas para videoconferencias

Las salas para videoconferencias has tenido hasta ahora una existencia algo «complicada» en las empresas. En países como España, acostumbrados al trato personal y cercano, este tipo de salas han disfrutado de cierta popularidad únicamente en la compañías que no «tenían más remedio»: multinacionales, empresas volcadas en la exportación, compañías con trabajadores muy deslocalizados…

La vuelta a la «normalidad» va a suponer no solo un incremento del número de videoconferencias «personales» (las que se realizan desde el equipo de un empleado), sino la reconversión y adaptación de algunas salas de reuniones en espacios dedicados a las reuniones virtuales. El confinamiento nos ha demostrado que incluso las empresas que no lo hacían, se han acostumbrado a utilizar herramientas como WebEx, Zoom o Microsoft Teams.

Para esta segunda fase, veremos cómo en estas salas llegan las televisiones de gran formato, equipos dedicados (desde los sencillos Chromebox Meet, hasta las grandes salas de Cisco) y webcams de alta definición.

Wearables que permitan rastrear contactos

Garantizar la salud en el trabajo, supone que las compañías puedan determinar de forma «sencilla» qué personas han pasado la enfermedad, quién se ha infectado en un momento determinado y a quién, dentro de su plantilla, ha podido contagiar.

No hay en estos momentos, una forma sencilla de averiguarlo. Algunos países, hemos visto, han probado con cierto éxito el uso de aplicaciones móviles que haciendo uso de Bluetooth pueden ayudar y proyectos como el que Google y Apple han puesto en marcha van en esa dirección. El principal problema de estas aplicaciones, es que muchas personas consideran que invaden su privacidad. Instalarlas en completamente voluntario por lo que además, su efectividad es limitada si no hay un gran número de personas que deciden hacerlo.

Por eso es tan interesante el dispositivo que Estimote presentó hace unas semanas. La startup, especializada en la comercialización de Bluetooth Beacons, ha lanzado una pulsera wearable adaptada a las particularidades de los centros de trabajo y, de una forma similar a las Apps móviles, permiten rastrear el contagio dentro de la empresa. Su principal ventaja es que su uso de limita a un «espacio-tiempo» específico y que todos los datos que recogen estos dispositivos son enviados al servidor de cada compañía, donde son almacenados de forma encriptada.

Herramientas de software para el nuevo «onboarding»

Para los departamentos de Recursos Humanos, la nueva «normalidad» va a suponer liderar toda una revolución a la hora de establecer nuevas rutinas y prácticas: desde un teletrabajo que va a convivir con nosotros durante años, a una empresa cada vez más flexible, que va a tener que «adaptarse» a las necesidades de la plantilla en tiempo real.

Las compañías van a tener que empezar a controlar toda una serie de parámetros con los que tal vez no estaban acostumbrados a trabajar: control de accesos, flexibilidad horaria a lo largo de la jornada, control de aforo, control de la productividad, orientación de la plantilla a resultados, «trazabilidad» del empleado, formación on-line… Todo esto va a suponer la adopción de nuevas herramientas tecnológicas que va reconfigurar el centro de trabajo más como un espacio «de paso», que un lugar permanente en el que permanecer ocho horas diarias de lunes a viernes.

Para los departamentos de sistemas, esto va suponer de igual manera reforzar sus capacidades de red, securizar al máximo su centro de datos y poner en manos de los empleados todo lo que necesitan para que no se resienta la continuidad de su negocio. La recién estrenada Work.com de Salesforce nos da una idea de cómo se reconfigura la «nueva empresa».

Machine Learning y la distancia social

Si hay algo en lo que insisten una y otra vez las autoridades sanitarias es que debemos respetar una «distancia social» de entre uno y dos metros. ¿Cómo lo hacemos? Puede que una oficina, baste con separar las mesas y reducir el aforo. ¿Pero y en aquellas empresas en las que hay mucha movilidad, como puede ser un almacén o una fábrica?

Es a lo que han intentado responder los chicos de Landing AI, una startup que ha desarrollado un mecanismo de videocámaras que, utilizando machine learning, son capaces de detectar cuándo no se está respetando esa distancia de seguridad y advertir a las personas involucradas, que tal vez se encuentran demasiado cerca como para trabajar con seguridad.

Ivan Zhao, fundador de Notion

Herramientas de colaboración

El desarrollo del teletrabajo ha supuesto para muchas empresas un curso acelerado en el uso de herramientas de colaboración. Más allá de las videoconferencias, hemos visto cómo el uso de aplicaciones como Microsoft Teams, Slack, Basecamp o Asana, se ha disparado.

En la vuelta a la oficina, estas aplicaciones se van a seguir usando, tal vez incluso más. Por un lado, porque cuando los empleados se acostumbran a utilizarlas, «no hay vuelta atrás». Por el otro, porque incluso si no es así, en tiempos de distancia social las reuniones internas van a estar muy limitadas. Se acabó eso de reservar una sala para cualquier cosa.

Lo saben bien los fondos de inversión de Silicon Valley, que ahora más que nunca están apostando por el desarrollo de estas Apps. Sin ir más lejos, Notion, una de las startups que «quiere cambiar el mundo» con una App que mezcla listas de tareas, gestión de notas, intercambio de archivos y colaboración en tiempo real, «levantaba» 50 millones de dólares.

Higiene, limpieza y BYOD: robots y luz ultravioleta

Por último pero tal vez lo más importante, en las empresas vamos a ver cómo se imponen nuevos hábitos de higiene y limpieza…y que van a ir más allá del uso de geles hidroalcoholicos y lavado frecuente de manos. Veremos por ejemplo cómo se automatiza cada vez más la limpieza de oficinas e instalaciones industriales mediante el uso de robots, similares a esos aspiradores domésticos que funcionan de forma «autónoma».

También es probable que veamos «zonas de desinfección» para todos esos equipos que traemos de casa: smartphones, teléfonos móviles, tabletas…porque el BYOD puede convertirse en un problema.

Y como desinfectar estos equipos no siempre es sencillo y tiene algunos riesgos, puede que algunas empresas empleen otros métodos como por ejemplo, el uso de luz ultravioleta. Distintos estudios han demostrado que el uso de este haz de luz es efectivo para eliminar el virus tanto en el aire, como de todo tipo de superficies. Tanto es así, que ya ha empezado a ser utilizado por equipos especializados de todo el planeta, como el Ejército de Tierra de España. En este caso hablamos de Atila,  un robot al que se ha instalado un emisor de luz Ultravioleta y que se está empleando para desinfectar aquellos lugares en los que no pueden aplicarse productos convencionales.

Periodista tecnológico con más de una década de experiencia en el sector. Editor de MuyComputerPro y coordinador de MuySeguridad, la publicación de seguridad informática de referencia.

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