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Trump amenaza a las tecnológicas europeas: se vengará si la UE hace pagar impuestos a sus Big Tech

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Trump amenaza a las tecnológicas europeas: se vengará si la UE hace pagar impuestos a sus Big Tech

La Administración Trump ha amenazado con vengarse a través de las tecnológicas europeas si la UE sigue adelante para hacer que las Big Tech estadounidenses paguen impuestos. Cómo se vengaría está por concretarse, pero en un mensaje a través de redes sociales, la Oficina del Representante de Comercio ha señalado a varias tecnológicas y empresas europeas: Accenture, Siemes, Spotify, Capgemini, Mistral, Publicis Group, Amadeus IT, SAP y DHL. Según el Gobierno, estas empresas han disfrutado durante años de un acceso sin restricciones al mercado estadounidense.

En el mensaje, la Administración Trump señala que «si la UE y los Estados miembros de la UE insisten en seguir restringiendo, limitando y disuadiendo la competitividad de los proveedores de servicios estadounidenses mediante medios discriminatorios, Estados Unidos no tendrá más remedio que empezar a utilizar todas las herramientas a su alcance para contrarrestar estas medidas irrazonables. En caso de que sea necesario adoptar medidas de respuesta, la legislación estadounidense permite, entre otras acciones, la imposición de tasas o restricciones a los servicios extranjeros«.

Este mensaje indica que la venganza de Estados Unidos, que se materializaría a través de estas empresas, puede que vaya más allá de imponer aranceles a sus productos y servicios. Además, podrían conllevar sanciones y medidas adicionales. Estados Unidos, según Bloomberg, está preparando una investigación basada en el artículo 301 de su Ley de Comercio de 1974, que puede derivar en la imposición de medidas comerciales contra ellas.

En virtud de las políticas que rigen el comercio digital, la UE está dando pasos para la regulación de las big tech, como Google, Meta y Amazon. Esto no gusta a Trump y su gobierno, que aseguran que la Unión Europea está frenando la innovación tecnológica y que busca aumentar sus ingresos de manera injusta.

Hasta ahora, la UE no ha establecido un impuesto sobre servicios digitales a los ingresos que las tecnológicas estadounidenses generar a partir de los ciudadanos de la región. Además, los planes para aplicar un impuesto a estas empresas a nivel europeo se han frenado hasta ahora por la oposición de varios países miembros favorables a las Big Tech. No obstante, ya hay varios países europeos que han puesto en marcha sus propios impuestos a las tecnológicas.

De hecho, desde la Comisión Europea aseguran que la UE es un mercado abierto y basado en normas, que se aplican de manera equitativa y justa a todas las empresas, lo que señala que es poco probable que vayan a echarse atrás con su intento de imponer impuestos a las tecnológicas estadounidenses. Además, la Comisión Europea tiene abiertas varias investigaciones contra ellas, además de seguir imponiendo sanciones millonarias a estas compañías por el incumplimiento de distintas leyes. Esto enfada no solo a las empresas, sino también al gobierno estadounidense.

Según un portavoz de la Comisión Europea, esas normas garantizan unas condiciones de competencia seguras y equitativas, y seguirán aplicándose de manera justa. También ha señalado que los funcionarios de la UE seguirán colaborando con sus homólogos de Estados Unidos en la declaración comercial conjunta que negociaron a principios de 2025.

La amenaza de Estados Unidos puede además aumentar las tensiones entre ambas partes, y llega tras las críticas de Trump a la UE, que la semana pasada calificó a la región como un grupo de naciones en decadencia con líderes débiles. Además, según una estrategia de seguridad nacional de EEUU publicada este mes ataca a Europa por temas culturales y relacionados con la inmigración, entre otras críticas.

Trump ha impuesto aranceles generalizados a los productos que importa de la UE, y su gobierno ha acusado a la Unión Europea de incumplir los términos de su acuerdo comercial con Estados Unidos. En concreto, el compromiso de abordar lo que denominan «barreras injustificadas al comercio digital«.

También ha criticado otros impuestos digitales, que en su opinión perjudican a las empresas estadounidenses, y ha amenazado con aranceles de peso a los países que los apliquen. Canadá, por ejemplo, ya decidió en junio eliminar un impuesto digital solo unas horas antes de que entrase en vigor. Pero la UE ha seguido adelante, y recientemente ha multado a Google, Apple, Meta y X.

Ante las críticas, la UE ha defendido su postura, y según el Responsable de Comercio de la UE, Maros Sefcovic, la región «va a proteger su soberanía tecnológica«. No obstante, desde EEUU acusan a la UE de ignorar sus objeciones, y de persistir «en una línea continua de demandas discriminatorias y acosadoras, impuestos, multas y directivas contra los proveedores de servicios estadounidenses, que proporcionan servicios gratuitos sustanciales a los ciudadanos de la UE y servicios empresariales fiables a las empresas de la UE«. También aseguran que apoyan millones de puestos de trabajo, y que han invertido de manera directa en Europa más de 100.000 millones de dólares.

A la vista de la situación, se avecina un nuevo enfrentamiento sobre los impuestos a los servicios digitales en el marco de las negociaciones comerciales en curso entre la UE y Estados Unidos, ya que los europeos buscan nuevas exenciones arancelarias, con base en el compromiso del bloque de eliminar todos los aranceles sobre los productos industriales estadounidenses a cambio de un gravamen del 15 % sobre casi todas sus exportaciones.

Los Estados Unidos y la UE también están a punto de cerrar un acuerdo sobre el trato diferenciado de las empresas estadounidenses en el marco del impuesto mínimo global, un ámbito de cooperación entre los socios comerciales. Pero las autoridades estadounidenses han señalado que hay riesgo que de sus tasas y restricciones se extiendan a otros países que aplican una estrategia parecida a la de la UE en ese ámbito, con un mensaje interpretado como un aviso a otros países que estén valorando la implantación de políticas parecidas.

Redactora de tecnología con más de 15 años de experiencia, salté del papel a la Red y ya no me muevo de ella. Inquieta y curiosa por naturaleza, siempre estoy al día de lo que pasa en el sector.

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