Pero poco a poco se van apreciando cambios y avances que llevan hacia el uso de drones en el envío de mercancías, así como para evaluar los actores que pueden trabajar juntos para hacerlo realidad. Por ejemplo, el pasado 21 de diciembre se abrió el sistema de registro para aeronaves no tripuladas de pequeño tamaño. Por otro lado, según Vos, están haciendo enormes progresos en este área, que forma parte de lo que Alphabet ve como una revolución inminente de la industria de la aviación. A ella también contribuirá la combinación de un cada vez mayor poder de computación y unos sensores más baratos, que desembocará en mayores facilidades para todos los encargados de regular el tráfico aéreo.
Por su parte, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos espera que las normas que regulen las operaciones comerciales con drones estén listas antes de final de año, pero dichas normas sólo se referirán a las operaciones que se realicen a la vista del operador de los aparatos. Todavía no ha comenzado la redacción formal de normas para regular el funcionamiento del reparto automático. Además, tanto la FAA como la NASA trabajan en el desarrollo de un sistema de tráfico aéreo de bajo nivel para regular el tráfico de drones e impedir colisiones en el aire.
Por su parte, tanto Google como Amazon están trabajando en sus propios sistemas de regulación del tráfico aéreo. Y el reparto de mercancías con drones en EEUU no estará autorizado, como mínimo, hasta que todas estas normativas estén terminadas, así que quedan, como bien ha dicho el responsable de Project Wing, unos años para que el uso de drones en repartos sea realidad.


