Impresoras monocromo y a color: cosas a tener en cuenta

Especialización, esa es la palabra con la que podemos definir el valor que aportan las impresoras láser monocromo, un tipo de soluciones de impresión pensadas para cubrir necesidades muy concretas de una manera eficiente, asegurando una alta calidad de impresión y un bajo coste de propiedad.

Como su propio nombre indica las impresoras monocromo sólo pueden imprimir en negro, una característica que deja ver su principal limitación pero que, como anticipamos, se acaba convirtiendo en una virtud gracias al valor que ofrece la especialización de este tipo de equipos en trabajos que no requieren del uso de color.

Las impresoras láser monocromo son, en general, una buena opción para aquellas empresas que trabajan con grandes cantidades de documentos y con gráficos o imágenes que no requiere del uso de color. Por otro lado también pueden servir como complemento en entornos híbridos, es decir para cubrir necesidades de grupos de trabajo y departamentos concretos de forma combinada con una o varias impresoras a color.

Esta introducción nos permite empezar a ver cómo pueden marcar la diferencia las impresoras monocromo, un tema sobre el que vamos profundizar a continuación poniendo en contexto, además, el valor del color a nivel profesional.

Impresoras monocromo: ¿cuándo y por qué utilizarlas?

Las soluciones láser monocromo deben ser consideradas como la respuesta a las necesidades concretas en una empresa. Lo entenderemos mejor con una sencilla comparación, imagina un profesional que recurre a un portátil ultra ligero porque cubre sus necesidades de movilidad y autonomía. Sacrifica rendimiento bruto, pero a cambio disfruta de un peso reducido y una larga vida útil por cada carga de batería.

Pues bien, con las impresoras monocromo nos encontramos ante una situación muy parecida, ya que están preparadas para sacar adelante grandes cargas de trabajo en blanco y negro ofreciendo un bajo coste de propiedad y una alta velocidad de impresión. Su precio de venta es, además, más bajo que el de sus equivalentes a color.

Ya tenemos la base que necesitamos para empezar valorar en qué entornos de trabajo es buena idea utilizar impresoras monocromo:

  1. Entornos de impresión donde no se utiliza el color: aquellas empresas que sólo trabajan con documentos o con gráficos o imágenes que no requiere del uso del color. Podemos poner muchos ejemplos; despachos de abogados, asesorías, ciertos tipos de oficinas y comercios y negocios de copistería.
  2. Entornos híbridos de impresión: existen muchas empresas de gran tamaño con departamentos y grupos de trabajo que tienen necesidades de impresión muy distintas.  En esos casos las impresoras láser monocromas serían una excelente opción para cubrir ciclos de trabajo especializados en negro, y podríamos combinarlas con impresoras en color para cubrir las necesidades de aquellos grupos de trabajo que tienen que imprimir en color.

¿Qué ventajas ofrece una impresora monocromo?

Como dijimos las impresoras monocromo tienen un precio de venta más asequible comparado con los modelos equivalentes en color, lo que significa que representan una inversión menor y que se pueden amortizar en menos tiempo. También debemos tener en cuenta que este tipo de impresoras están preparadas para sacar adelante grandes ciclos de trabajo de forma óptima, y que no nos obligan a renunciar a ninguna función avanzada, ya que hay soluciones multifunción con Wi-Fi, NFC y con funciones de seguridad integrada que ofrecen, además, una alta calidad de impresión, una elevada velocidad de trabajo y un bajo coste por página.

Uno de los mejores ejemplos lo encontramos en las series HP LaserJet Pro y HP LaserJet Enterprise, impresoras láser de última generación que cuentan con versiones monocromo muy eficientes, preparadas para trabajar con miles de páginas al mes manteniendo un funcionamiento muy eficiente, una calidad de impresión profesional y un bajo coste por página. En este sentido no debemos olvidar el valor que representa el tóner original HP con tecnología JetIntelligence, que reduce la temperatura de fusión para que el consumo energético sea más bajo y permite imprimir más páginas por cada cartucho.

Dar a cada empleado la herramienta que realmente necesita hace que la empresa obtenga un trabajo profesional, a la altura de lo esperado, y que éste se realice de la manera más eficiente posible. Esto resume, en definitiva, el valor de las impresoras monocromo.

Impresoras a color: para proyectos que tienen que brillar con luz propia

Las impresiones a color se han convertido en un recurso clave dentro del mundo profesional. Muchas empresas dependen directamente de ellas para poder sacar adelante sus ciclos de trabajo, ya que les permiten transmitir a los clientes esos proyectos y esas ideas geniales con las que marcan la diferencia.

Imprimir en color es fundamental para muchas empresas, ¿pero por qué es tan importante? Pues muy sencillo, porque el color transmite de una manera única, nos ayuda a expresarnos, a crear, a evocar sensaciones y facilita, además, la asimilación de ideas clave.

Por otra parte el color puede mejorar la calidad, la claridad y el impacto de cualquier proyecto. Desde el proceso de diseño hasta la posterior ejecución de un proyecto se genera un ciclo complejo cuyo éxito final depende del documento que recibe el cliente. Dicho documento deberá tener unos colores impecables para lograr ese impacto deseado y tener éxito.

Todo lo que hemos dicho nos permite entender el valor del color, pero es importante tener en cuenta que imprimir en color representa un gasto importante, y que por ello debemos considerarlo como una inversión, como un recurso que debemos utilizar con sensatez.

Así, en documentos internos que no vayan a salir del círculo de la empresa el color puede ser prescindible, mientras que en proyectos que vayan a ir a manos de clientes o que estén en desarrollo previo el uso del color será, por contra, imprescindible.

Las impresoras a color son, como las monocromo, una herramienta de trabajo que debe ir a parar al empleado, grupo de trabajo o departamento que realmente las necesite. Y es que ya lo hemos dicho, la clave para acertar está en dar a cada trabajador la herramienta que necesita.