Impresoras antiguas, ¿cuándo debería plantearme una renovación?

Las impresoras antiguas pueden acabar convirtiéndose en una clara ineficiencia dentro de nuestro entorno de impresión, y por desgracia son un problema más habitual de lo que puede parecer en un primer momento.

Muchas empresas tienen la creencia errónea de que mantener sus impresoras sin renovar durante el máximo tiempo posible les ayuda a amortizar al máximo la inversión, pero la realidad es muy distinta, ya que al final acaban suponiendo todo lo contrario y se convierten en un gasto excesivo que estaremos soportando de forma innecesaria.

El motivo es muy sencillo, las innovaciones introducidas en nuevas generaciones de impresoras reducen el consumo, optimizan el funcionamiento, aportan funciones nuevas y reducen el coste por página de forma considerable, haciendo que las anteriores acaben quedando obsoletas.

Todo esto es claro y fácil de entender, ¿pero cuándo debe una empresa plantearse una renovación? Es una pregunta complicada ya que no hay una respuesta directa y universal, pero a continuación os dejamos algunas claves que os serán de ayuda.

  1. Cada tres generaciones como máximo: guiarnos por los cambios generacionales puede sernos de gran ayuda. Así, si tenemos varias impresoras de una generación anterior lo más normal es que no tengamos problemas y no sea mala idea mantenerlas, cosa que ya cambiaría en la segunda generación y que deberíamos considerar seriamente en la tercera, cuyas novedades y mejoras serán ya muy superiores.
  2. Cuando sus prestaciones resulten insuficientes: no sólo debemos dejarnos llevar por el tiempo a la hora de renovar las impresoras, es posible que aunque las mismas sean relativamente nuevas ya no cumplan con las necesidades de nuestra empresa. En estos casos es conveniente renovar para evitar ineficiencias y problemas en el flujo de trabajo, como colas o fallos por superar el ciclo de trabajo recomendado.
  3. Hacer un estudio de costes: es más sencillo de lo que parece, os lo explicamos. Cuando sintamos que los costes de nuestro entorno de impresión son demasiado elevados podemos llevar a cabo una comparación, tomando como base esos costes y los que tendríamos al renovar nuestras impresoras. Si el resultado nos permite amortizar una renovación en menos de seis meses deberíamos proceder y renovar sin ninguna duda.

Os recordamos que en cualquier caso a la hora de renovar vuestras impresoras podéis recurrir a la ayuda de los servicios de impresión gestionada de HP y al pago por uso.