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Opinión

Tendencias DevOps: los mitos se hacen realidad donde se unen máquinas y humanos

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ChatOps, AIOps, GitOps, CloudOps… son algunas de las tendencias DevOps que han ido ganando popularidad en los últimos años, pero a pesar de la conversación generada alrededor de estas tecnologías, no estamos viendo muchos cambios revolucionarios que hayan surgido de las variedades «X-Ops». 

Esto plantea la pregunta: ¿están las empresas demasiado preocupadas por adoptar las «nuevas» tendencias DevOps y tienden a olvidarse de los fundamentos básicos? Tal vez, esta presión por mantenerse al día con las tendencias más novedosas podría aliviarse centrándose en implementar un desarrollo de software fiable y eficaz que tenga como núcleo los principios fundamentales de las personas, las herramientas y la colaboración. 

Estos tres principios fundamentales representan la esencia DevOps, y aunque las “X-ops”, la Inteligencia Artificial y los procesos low-code/no-code pueden ayudar a las empresas a acelerar su modernización y sus viajes de transformación digital, el elemento humano sigue estando en el corazón mismo del DevOps. De hecho, la metodología y la práctica DevOps tienen como objetivo generar una colaboración más estrecha entre los equipos, no sustituirlos, para impulsar el desarrollo del negocio y mejorar los resultados, así como proporcionar una mejor experiencia para el usuario final. Echemos un vistazo a dos de las tendencias más populares que han surgido en los últimos años, evaluando sus pros y sus contras, y desmontemos algunos de los mitos más populares de DevOps en el camino. 

ChatOps y el mito de la autonomía

ChatOps es un modelo de colaboración creado para facilitar la integración entre varias plataformas DevOps, herramientas y equipos de gestión de TI. Permite a los equipos mejorar su trabajo gracias a bots que actúan como un «miembro más del equipo», recibiendo las solicitudes y enviando respuestas instantáneas al equipo. Una de sus ventajas es que es educativo, ya que cada acción queda registrada y permite a los miembros del equipo aprender de las actividades anteriores.

ChatOps tiene otras muchas ventajas y la automatización desempeña un papel importante a la hora de ayudar a los equipos a colaborar mejor y a trabajar de forma más eficiente, a la vez que genera una experiencia de usuario más atractiva gracias a las interacciones de los bots.

Sin embargo, los productos de ChatOps están pensados para ayudar al trabajo en equipo y a la eficiencia, no para sustituirlo. Por ejemplo, en el caso de un proyecto complejo que requiera de una estrecha colaboración del equipo, el resultado dependerá de la capacidad de los individuos de trabajar juntos, ser creativos, superar retos y lograr resultados, y ChatOps no puede suplir esas habilidades humanas. Aunque sea útil y atractivo, ChatOps no es un sistema totalmente autónomo que pueda sustituir milagrosamente el trabajo y los logros humanos. 

Es más, en sectores con medidas de seguridad increíblemente robustas como el sanitario o el financiero, ChatOps podría presentar ciertos riesgos de seguridad con consecuencias importantes, como, por ejemplo, empleados accediendo a información sensible que no debería ser visible para ellos. Por lo tanto, las empresas deben identificar qué área del negocio están tratando de mejorar con ChatOps y sopesar los potenciales riesgos antes de implementar este tipo de herramientas.

Low code/no code y el mito de la simplicidad

Las herramientas low code/no code facilitan el desarrollo de aplicaciones a los no desarrolladores y a los usuarios empresariales, ya que se basan en técnicas visuales y fáciles de entender (como arrastrar y soltar), por lo que cualquiera puede automatizar los flujos de trabajo y crear aplicaciones.

Su principal ventaja es que pueden incrementar la eficiencia y la productividad, permitiendo tanto a los programadores como a los no programadores invertir más tiempo en mejorara la experiencia de usuario, en lugar de dedicar su energía a codificar o corregir errores. 

Como resultado, las herramientas low code/no code ayudan a aumentar la velocidad de desarrollo del software gracias a que los ciclos de lanzamiento se acortan, pero también gracias a que aumenta productividad del equipo y se reducen los desafíos relacionados con la falta de habilidades o la necesidad de actualizar competencias (dado que no son necesarios conocimientos de codificación para operar en muchos de estos sistemas).

Por otro lado, las herramientas low code/no code tienen también desventajas como la limitación de la flexibilidad o los riesgos de seguridad. En primer lugar, porque estas herramientas suelen ser más adecuadas para aplicaciones internas que tengan un alcance de funcionalidad limitado, ya que pueden ser creadas por equipos concretos que las necesiten y para ello no requieren de la ayuda de un equipo de ingeniería.

Sin embargo, las cosas pueden complicarse un poco si se utilizan herramientas low code/no code para aplicaciones orientadas al cliente, que suelen basarse en una lógica empresarial compleja que evoluciona con el tiempo. Los usuarios dependen de las funcionalidades incorporadas, lo que significa que los flujos de trabajo no pueden personalizarse fácilmente.

Esto podría tener el efecto contrario a la agilidad, ya que los flujos de trabajo rígidos podrían ralentizar las cosas y llevar a las empresas a no ser capaces de ofrecer nuevas funciones con la fluidez prevista, lo que a su vez podría comprometer la satisfacción del cliente. En segundo lugar, la seguridad también puede ser un tema de preocupación, ya que las empresas no tienen acceso ni pueden controlar el código fuente de estos sistemas, por lo que sus datos pueden ser susceptibles de sufrir vulnerabilidades y fallos de seguridad.

Debido a estos inconvenientes, las herramientas low code/no code pueden suponer riesgos significativos para las empresas, que podrían incluso llevarlas a perder el negocio. Por tanto, el mito de la simplicidad asociada al low code/no code está construido sobre una base de complicaciones subyacentes de las que las empresas podrían no ser conscientes, pero que podrían poner en peligro su reputación y el nivel de satisfacción del cliente que pueden ofrecer.  

Conclusión: Un enfoque centrado en las personas sigue siendo la clave

Un análisis más detallado de las últimas tendencias en DevOps permite ver que sigue siendo necesario un enfoque centrado en las personas y en la colaboración para que los equipos DevOps trabajen a pleno rendimiento y consigan buenos resultados.

Los humanos siguen siendo parte integral de los avances en automatización y su trabajo sigue siendo necesario para hacer realidad la escalabilidad, la fiabilidad y el desarrollo del negocio. Por supuesto, la automatización y los sistemas fáciles de usar pueden ayudar a los equipos a entregar software rápidamente, pero no podemos esperar que la automatización funcione de forma totalmente autónoma o que resuelva problemas complejos que requieren habilidades humanas.

Una base sólida de prácticas DevOps, combinada con formas de trabajo colaborativas, debe funcionar en armonía con la tecnología, por lo que las empresas deben sopesar los pros y los contras antes de empezar a utilizar estas nuevas tendencias.

Firmado: Anders Wallgren, vicepresidente de Estrategia Tecnológica de CloudBees

El equipo de profesionales de MCPRO se encarga de publicar diariamente la información que interesa al sector profesional TI.

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