Seguridad e impresión profesional: tres mitos a olvidar

La seguridad es un elemento fundamental en cualquier entorno de impresión profesional, una realidad que sin embargo no ha sido ajena al desarrollo de algunos mitos que pueden llegar a ser muy peligrosos, ya que en resumen invitan a mantener nuestras impresoras desprotegidas.

Con el paso de los años las impresoras han ido evolucionando y se han convertido en equipos capaces de trabajar de forma totalmente autónoma, y que además se encuentran conectados de una forma u otra a nuestra red corporativa. Esto quiere decir, en resumen, que son un elemento más de la misma, y que como tal pueden acabar convirtiéndose en un punto de entrada a la misma si no cuentan con un grado de seguridad mínima que sea capaz de detener diferentes tipos de ataques.

En este artículo vamos a profundizar en tres de los mitos más importantes que todavía hoy se repiten cual mantra cuando hablamos de seguridad en entornos de impresión profesional, y descubriremos por qué es necesario pasar página y olvidarnos de ellos.

1-La impresora no necesita protección

Probablemente sea el mito más popular de todos, ya que se suele utilizar como una de las mayores excusas para justificar la falta total o parcial de seguridad en un entorno de impresión.

Como dijimos los equipos de impresión han experimentado una evolución enorme con el paso de los años y ya no son aquellas herramientas que se limitaban a imprimir. Hoy las impresoras son equipos completos, que cuentan con una interfaz y un sistema operativo propio y que por tanto pueden trabajar de forma independiente. También disponen de conectividad inalámbrica y se pueden vincular a una gran cantidad de dispositivos a través de Wi-Fi.

Esto significa, en definitiva, que la impresora es un elemento más en nuestra red, y que por tanto necesita la misma protección que el resto de dispositivos que forman parte de la misma, ya que como anticipamos una impresora no segura es una puerta de entrada a cibercriminales que puede poner en peligro la seguridad de todos los equipos de nuestra empresa.

2-La impresión segura es algo muy complicado

Este mito se utiliza también como excusa. En este caso no se niega que las impresoras necesiten protección, sino que se justifica la falta de la misma bajo el argumento de que es un objetivo muy complicado.

La realidad, sin embargo, es totalmente distinta, y podemos ilustrarlo con ejemplos concretos. HP ofrece en su catálogo impresoras PageWide, OfficeJet Pro y LaserJet Pro que vienen con una gran cantidad de funciones de seguridad integradas, y están disponibles en distintas versiones con precios que resultan accesibles para cualquier empresa.

Con esto en mente podemos decir que mejorar la seguridad de nuestro entorno de impresión puede ser tan sencillo como renovar nuestra impresora y hacernos con una PageWide Pro. Desde el momento en que la instalemos disfrutaremos de un completo abanico de soluciones de seguridad, que además podremos ampliar con los paquetes opcionales que ofrece HP.

Pero eso no es todo, las soluciones PageWide ofrecen un bajo coste por página, una alta eficiencia energética y un alto nivel de capacidad y velocidad de trabajo, tres claves que nos ayudarán a amortizar su compra en poco tiempo.

3-Proteger un entorno de impresión es una carga muy grande

En este mito se acepta también que la impresora necesita protección y que se puede conseguir con una inversión económica, pero se traslada la excusa a la carga que supone su mantenimiento.

Muchos todavía creen que mantener la seguridad en un entorno de impresión acaba siendo una carga enorme para el departamento de TI, y que puede llegar a ser insostenible por la acumulación y el incremento gradual de costes, pero no es así.

Cualquier empresa podría mantener un buen nivel de protección utilizando impresoras HP con funciones de seguridad integradas, manteniendo actualizados y protegidos sus ordenadores y equipos y siguiendo unas directrices mínimas de buen uso de los mismos.

Antes de terminar es importante recordar que también tenemos la posibilidad de recurrir a los servicios de impresión gestionada de HP, que se ocuparán de mantener optimizado y protegido nuestro entorno de impresión, y de adaptarlo a las necesidades cambiantes de nuestra empresa.