Soluciones láser monocromo, ¿cuándo son una buena elección?

Las impresoras láser monocromo son un tipo específico de soluciones de impresión que como sabemos nos permiten imprimir únicamente en blanco y negro, un hecho que lleva a muchos profesionales y empresas a dudar sobre si realmente son o no una buena elección.

El pilar central de ese debate suele verse sin embargo contaminado por un hecho muy sencillo y es que todo parece enfocarse de forma errónea. Así, no siempre se tiene en cuenta que estamos hablando de soluciones concretas desarrolladas para servir a aquellos que no necesitan trabajar en color, y se tiende a caer con frecuencia en la idea de que eso es una limitación y como tal se expresa de forma peyorativa.

Un poco de claridad y sentido común

La posibilidad de imprimir en blanco y negro de una impresora monocromo no es realmente una limitación en sí misma, sino que es la consecuencia del diseño y elaboración de un producto que va dirigido a un nicho concreto, y por tanto debemos enfocarlo de forma correcta y considerarlo como tal.

Esto quiere decir que las soluciones láser monocromo son la respuesta a necesidades concretas, y por tanto hay ocasiones en las que son una excelente opción ya que por lo general son más accesibles que las soluciones a color equivalentes, no nos obligan a renunciar a ninguna prestación o función avanzada, tienen un coste por página muy bajo y pueden sacar adelante cargas de trabajo muy elevadas.

Todas esas características confieren a las impresoras láser monocromo un gran valor en relación calidad-precio, lo que a su vez hace que merezcan ser tenidas en cuenta.

¿Y cuándo son una buena opción?

Este tipo de impresoras pueden jugar diferentes roles dentro de una empresa, aunque se orientan sobre todo a aquellas que suelen trabajar mucho con documentos y no recurren a imágenes, como por ejemplo despachos de abogados y asesorías, entre otros.

También pueden jugar un gran papel como soluciones secundarias en entornos de impresión híbridos, algo sobre lo que ya hablamos en este artículo. Así, podríamos tener una impresora a color para ciertas tareas puntuales y una láser monocromo de alto rendimiento para imprimir grandes cantidades de documentos, un enfoque que nos ayudaría a conseguir un entorno de impresión óptimo y eficiente.

Más información: HP.